La privatización de los parquímetros en la capital será otro duro golpe a la economía de los ciudadanos que utilizan transporte propio para trasladarse en esta urbe que carece de suficientes estacionamientos y cuyo sistema de transporte público apenas empieza a modernizarse. Como si fuera poco el hecho de que deben pagar considerables peajes por el uso de corredores, ahora el Municipio de Panamá se apresta a privatizar un servicio que el próximo año aumentará de forma drástica. Es irónico que la falta de planificación de los funcionarios públicos para crear espacios que sirvan para estacionar los vehículos se convierta ahora en un lucrativo negocio, sin considerar las necesidades de los contribuyentes, con cuyos impuestos se han construido las calles y cuyo uso ahora nuevamente tendrán que pagar a través de este negocio. Pero, como si fuera poco, las empresas beneficiadas recibirán para su usufructo el equipo existente, como si hubieran pagado por este. Quizás este haya sido el negocio del siglo, después de que el Estado entregó servicios y equipos estatales a las empresas Port Engineering And Consultants Corporation (PECC) y Ocean Pollution Control (OPC). Es absurdo que, de 50 centésimos que cuesta actualmente una hora de estacionamiento, se pretenda subir a $2 dólares y más, sin tener que hacer mayor inversión, como aquel que debe comprar un costoso terreno para poder lucrar de este mismo negocio.
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06 ene 2019 - 05:00 AM