La decisión del Tribunal Electoral (TE) de no reconocer las dos candidaturas del expresidente Ricardo Martinelli debe servir para hacer una profunda reflexión sobre nuestro régimen electoral. A tan solo ocho días de las elecciones, se definió la composición de la oferta electoral para el segundo cargo de importancia en el país, el de alcalde del distrito de Panamá. No obstante, la proximidad de la decisión con las elecciones dejó un alto nivel de incertidumbre. En una decisión dividida, los magistrados debieron debatir detalladamente el concepto de residencia electoral y determinar que Martinelli no había estado en Panamá el tiempo necesario para ser candidato. Con esta decisión, el Tribunal Electoral cierra algunas lagunas de la legislación existente. Pero preocupa que este organismo tuviese que esperar una denuncia de impugnación para evitar este desatino. Igualmente, pareciera que el TE está desarmado frente a los abusos del proceso electoral, dependiendo de una fiscalía que es cómplice de muchas burlas a la democracia. Quizás estemos a tiempo de prevenir la gran crisis institucional que se vive en otros lares. No es justo esperar otras controversias para sanear al sistema, ni permitir que se abuse del proceso electoral para procurar la impunidad ante la justicia.
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27 abr 2019 - 05:00 AM