Con la mayor desfachatez, como si lo acontecido el 5 de mayo hubiese sido una comedia bufa, la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional le dio su visto bueno a 71 millones de dólares en traspasos de partidas presupuestarias. Algunas de estas solicitudes eran viejas, y no pudieron ser atendidas porque los señores diputados estaban haciendo campaña. Esto nos recuerda que los asuntos de Estado son rehenes de los antojos y caprichos de los miembros de la Asamblea Nacional. En la Comisión de Presupuesto hay diputados que no fueron reelectos y otros que volverán por la puerta de la cocina, nada de eso importa. Para ellos el negocio de las partidas sigue hasta el último día, y un Poder Ejecutivo filantrópico les extiende en bandeja de plata la oportunidad de continuar endosando el abultado presupuesto nacional. ¡Qué tragedia, nadie parece haber aprendido nada de las recientes elecciones!