Una de las innovaciones más relevantes de las reformas electorales que se ha puesto a prueba en la elección del 5 de mayo pasado es la publicación de los informes de ingresos y gastos de todas las campañas. Esto oxigena a la democracia panameña. Sin embargo, se destacan algunas prácticas contables y acciones por parte de los donantes, que requieren mayor atención. Por ejemplo, las campañas persisten en registrar aportes de forma anónima valiéndose de donativos por cheques de gerencia de bancos locales, que terminan identificados como si fueran donaciones de dichos bancos. Por otro lado, hay candidatos que han registrado cuantiosos aportes provenientes de su propio patrimonio. ¿Tienen esta capacidad financiera para sufragar estos gastos? Por supuesto que también existe una duda razonable sobre los montos declarados por algunos diputados, cuya fama de auspiciadores del clientelismo los precede. A pesar de todo esto, la regulación de darle publicidad al financiamiento de las campañas es una novedad valiosa, que ha empezado a alejarnos de los peligros de un pasado reciente y de los vicios comunes en toda la región.
Exclusivo
Hoy por hoy
21 may 2019 - 05:00 AM