La política energética de Panamá debe convertirse en una propuesta de estrategias de Estado, que no varíen de acuerdo con la administración de turno. Esa es quizás la lección más importante de construir y poner en funcionamiento la tercera línea de interconexión eléctrica. Los pecados cometidos con ese proyecto nos han salido sumamente costosos a los consumidores y a la competitividad del país. Por esto, es de vital importancia que el nuevo gobierno defina con transparencia y prontitud los criterios que utilizará para contratar la cuarta línea de interconexión eléctrica, ya que a partir de 2020 las tres interconexiones existentes estarán operando a plena capacidad. El desafío requiere que las entidades estatales involucradas desarrollen sus funciones técnicamente y no jugando a la politiquería. Panamá tiene grandes oportunidades para fomentar su desarrollo económico, que se pueden perder si no garantizamos el suministro eléctrico adecuado. Es tiempo de entender que un sector tan estratégico requiere de una mayor planificación y de una mejor coordinación. Las trabas para que tengamos más energía, más barata y más sostenible han sido impuestas por intereses creados de corto plazo. Superar este obstáculo le dará energía al futuro de Panamá.
Exclusivo
Hoy por hoy
22 may 2019 - 05:00 AM