Hoy por hoy

La justicia requiere a todos los niveles, especialmente en los casos de alto perfil, que el gobierno que se inicia hoy actúe con compromiso y fortalezca la institucionalidad. Se requiere el nombramiento de magistrados principales y suplentes en la Corte Suprema de Justicia. Esta es una oportunidad para enviar los mensajes correctos, evitando las designaciones partidistas o de amigos del poder. Igualmente, en el Ministerio Público y el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses necesitan con urgencia de un mayor presupuesto para enfrentar los desafíos actuales, sobre todo las obligaciones internacionales del país. La primera etapa del gobierno del presidente Laurentino Cortizo coincidirá con importantes actuaciones procesales en casos emblemáticos, como el de Odebrecht. Frente a estos desafíos, la mejor respuesta es institucionalidad y el cumplimiento de las promesas de campaña de dejar que la justicia actúe y de respeto a los periodos de designación de los procuradores y otros altos funcionarios. La fortaleza de la justicia será uno de los criterios de medición para determinar el éxito o fracaso de la gestión del nuevo gobierno.

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