Hoy por hoy

Mientras la algarabía de las catilinarias contra los extranjeros avanza, y las diatribas y las planchas legislativas son parte del orden del día, también está corriendo el calendario de las reformas constitucionales. Durante el proceso de consulta que llevará a la Comisión de Gobierno de la Asamblea Nacional a todos los rincones del país, nos corresponde a los ciudadanos levantar nuestra voz, expresar nuestras preocupaciones y expectativas, y así asegurar una participación pluralista en estas reformas a la Constitución. Pese a lo anterior, el ojo vigilante de la población ha de mantenerse abierto y sin pestañear durante los tres debates legislativos que sufrirá esta iniciativa en manos de los diputados. Solo así, bajo el escrutinio público, se podrán garantizar unas reformas transparentes, acordes con la voluntad popular y libres de toda sorpresa. Aunque en esta era de la tecnología disponemos de redes sociales y otros medios electrónicos para expresar lo que sentimos y opinamos, la importancia de lo que está en juego amerita la participación activa de todos. Sin ella, seremos merecedores del futuro que otros escojan para nosotros.

Edición Impresa

ENVÍOS POR EMAIL