Hoy por hoy

El tema de las finanzas públicas es complejo y tedioso, pero es la materia esencial con la que funciona el Estado. El proceso de formulación, aprobación y ejecución del presupuesto nacional es una tarea que se inicia en cada oficina pública, en cada despacho y en manos de servidores públicos que deben identificar las necesidades de recursos de sus respectivos ámbitos de trabajo. Es así que, por escalerilla, los estimados van ascendiendo hasta que se encuentran con el Ministerio de Economía y Finanzas, que le presenta a cada institución una cifra de los fondos con los que puede contar. Cada servidor público tiene el deber de cuidar que los recursos del Estado a su cargo sean administrados de forma óptima. En tiempos de contención fiscal y con un gigantesco déficit de arrastre, solo la verdadera toma de conciencia, de hacer más con menos y de cuidar el patrimonio público, puede contribuir a dinamizar la economía del país y a que el Estado cuente con los recursos adecuados para enfrentar los problemas críticos de la nación. Los errores y malas mañas del pasado nos han traído al sitio en que estamos. Solo la responsabilidad de todos nos sacará adelante.

Edición Impresa