Hoy por hoy

Los patronatos en Panamá han sido la tabla de salvación de muchas instituciones de servicio social, patrimonio ambiental, gestión cultural y deportiva. En lo relativo a la custodia del patrimonio histórico, los patronatos han sido esenciales para preservar edificaciones emblemáticas. Ahora, un anteproyecto propuesto por el diputado Héctor Brands busca regular a los patronatos del Teatro Nacional, de Panamá Viejo, del Museo Reina Torres de Araúz y del Conjunto Monumental Histórico de Portobe1o y eñ Castillo de San Lorenzo, al igual que cualquier otro similar que surja en el futuro, y que reciba fondos del Estado. La intención de regular parece positiva. Sin embargo, el anteproyecto propone superpoderes para el Ministerio de Cultura, el que deberá aprobar los estatutos y reglamentos internos de los patronatos; se exige su consentimiento para la designación de directores ejecutivos y administradores, y hasta podría disolver al patronato y sustituirlo en la administración. Esta propuesta es peligrosa. Seguramente más transparencia y mejor coordinación entre el Estado y los patronatos sería deseable. Sin embargo, tanta intervención deviene en demagogia cultural y, lo que es peor, en la búsqueda de espacios para más nombramientos. Con tanto que hacer en otros temas culturales , y estructuras abandonadas, esto no debe ser la prioridad para el Ministerio de Cultura.

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