Hoy por hoy

La norma más importante que rige la vida de los panameños, la Constitución Política, está siendo discutida por los diputados en la Asamblea Nacional. A pesar de la existencia de un documento inicial elaborado por la Concertación Nacional para el Desarrollo, los miembros del Órgano Legislativo tienen total libertad para cercenar nuestros derechos, fortalecer la impunidad en el país y redistribuir la riqueza nacional, junto con los tributos que pagamos los panameños, de la forma que bien tengan. En las elecciones de mayo pasado, los candidatos de las alianzas electorales que respaldaban reformas puntuales a la carta magna obtuvieron más votos que los que pretendían una Asamblea Constituyente. Por ese resultado democrático, es tarea de todos los ciudadanos vigilar que lo que sea producido por los diputados no sea dañino a la institucionalidad ni empeore la situación de la gobernabilidad y los derechos humanos en el país. Que el espíritu de las festividades, o el fin de año próximo no nos distraigan de la tarea suprema que tenemos los panameños: cuidar y nutrir nuestra democracia. Pongamos atención a lo que debaten los diputados, nuestro futuro está en juego.

Edición Impresa