Hoy por hoy

El administrador del Canal de Panamá, Ricaurte Vásquez, ha sido directo y franco en su descripción del panorama actual de la vía interoceánica. Por un lado, el Canal tiene competencia, mientras que el centro del comercio mundial se ha desplazado de la cuenca del Atlántico norte hacia la cuenca del Pacífico. Panamá ha sido arrinconada hacia una esquina del comercio mundial y nuevas preocupaciones ,como las controversias geopolíticas y los efectos del cambio climático sobre la disponibilidad del agua para el funcionamiento del Canal, adquieren primera importancia. En ese escenario, parece haberse cerrado la ventana de oportunidad que tuvimos para el desarrollo potencial de nuevos negocios logísticos. La falta de planificación y la politiquería se comieron el tiempo que nos daba la ampliación del Canal para una estrategia de desarrollo. Ahora nos queda, como lo reconoce el administrador, un tiempo de incertidumbre y de volatilidad. En otras palabras, debemos mantener expectativas sumamente realistas y pragmáticas sobre nuestra economía. Tal vez ya se acabaron las vacas gordas. Es tiempo de entender que el Canal no es la caja menuda del gobierno de turno.

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