Hoy por hoy

El proceso de selección del nuevo defensor del Pueblo se da en un contexto que solo puede inspirar pesimismo. Aunque los aspirantes a ocupar el máximo cargo de la Defensoría del Pueblo cuentan con buenos perfiles, la Asamblea Nacional, como autoridad superior de la Defensoría, ha establecido una trayectoria de desdén e indiferencia ante los derechos humanos. Por ejemplo, los discursos xenofóbicos y homofóbicos han impregnado las distintas propuestas que los diputados han elaborado como reformas a la Constitución. ¿ Cómo será la gestión del nuevo defensor o defensora? Aunque sea para un término corto, la persona que asuma esta investidura debe tener claro que es esencial retomar el norte de la Defensoría del Pueblo, rescatar la calidad técnica de su funcionariado, y evitar la politización. El nuevo defensor tendrá muchos obstáculos, pero si demuestra una actitud comprometida con los derechos humanos, podrá contar con el respaldo ciudadano para legitimar sus actuaciones. Las mismas propuestas de reformas constitucionales con un espíritu discriminatorio, aspiran a convertir plenamente a la Defensoría en un botín de los diputados, ya que quieren tener la prerrogativa de nombrar al defensor y a su adjunto, a la vez que buscan tener la facultad para enviarlos de vacaciones y sancionarlos libremente. De convertirse en norma, le espera un duro destino a la Defensoría del Pueblo.

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