Hoy por hoy

La minería ilegal en la zona fronteriza con Colombia se ha convertido en una amenaza significativa para el ambiente y para la seguridad de las comunidades de esta región. Las autoridades han detectado mineros clandestinos que pertenecen a redes del crimen organizado a ambos lados de la frontera, quienes para realizar su actividad proceden a envenenar el entorno, con químicos altamente tóxicos como el mercurio. El Servicio Nacional de Fronteras ha incautado tanques de mercurio introducidos de contrabando a Darién, desde Colombia. La contaminación que causa la minería ilegal es letal para la vida en los ríos, y puede perjudicar seriamente la salud de los pobladores, y simultánemante dejar una huella importante sobre la vida marina de las costas de Darién y del golfo de San Miguel. El dinero que obtienen estas bandas criminales, producto de la extracción del oro ayuda a financiar otras actividades, como el narcotráfico, el trasiego de armas, el tráfico de seres humanos, y las operaciones de guerrillas y paramilitares. Darién no puede continuar siendo solo el teatro de acción de fuerzas de seguridad. Se necesita una mayor presencia del Estado y la confianza de sus habitantes en las autoridades, para combatir las actividades criminales que tienen como objetivo saquear las riquezas de esta provincia. Nuestra mejor seguridad es cuidar nuestro patrimonio.

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