Hoy por hoy

La noticia corrió como pólvora . En España habían imputado a FCC por pagar coimas en Panamá. Respetando la presunción de inocencia de todos los que han tenido que ver con los proyectos de construcción de esta empresa en Panamá, quedan preguntas importantes que debe responder el actual gobierno panameño. ¿Se emprenderá una lucha contra la corrupción sin cuartel y sin banderías políticas? O, ¿se le dará la espalda al incómodo asunto? En las próximas semanas y meses se conocerá mucha información sobre la forma de hacer negocios en Panamá, y de cómo se obtenían contrataciones públicas faraónicas que nos tienen endeudados hasta la coronilla. Exhibiremos ante el mundo cómo otra empresa constructora se pudo aprovechar de nosotros y, lo más absurdo, es que aunque la condenen no puede ser excluida de contratar con el Estado panameño. Allá, en España, veremos a jueces de carrera judicial trabajar sin llamaditas ni maletinazos, mientras que los procesos avanzarán sin que necios recursos dilatorios los entrampen y se manipule a la opinión pública con una poderosa operación de propaganda que proclama a los cuatro vientos que es persecución política. Esta es la peor pesadilla de un gran corrupto.

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