Hoy por hoy

La iniciativa de acondicionar una playa artificial en la cinta costera avanza. El Municipio de Panamá está por adjudicar el contrato para elaborar el estudio de impacto ambiental categoría 3, que identificaría los riesgos ecológicos del proyecto y las medidas de mitigación del mismo. De acuerdo con las declaraciones del alcalde capitalino, la obra costaría unos $120 millones de los ciudadanos. Para emprender una iniciativa de esta escala, se debe estudiar la factibilidad económica del proyecto, y quizás hasta realizar un simple ejercicio de priorización del gasto municipal, para determinar si una playa artificial conviene más que múltiples jardines de infancia, centros culturales comunitarios o espacios deportivos en las áreas más vulnerables del distrito capital. Hay necesidades más apremiantes en la ciudad, que podrían ser resueltas con una fracción del costo de este faraónico proyecto. Además, sería bueno saber si el alcalde ha tomado en cuenta el costo de mantener esa playa, ya que usualmente son muy vulnerables a la erosión, la lluvia y, por supuesto, al cambio climático. Un poco de análisis imparcial puede evitar un gran despilfarro.

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