Hoy por hoy

El Museo Antropológico Reina Torres de Araúz (MARTA), ubicado en la majestuosa estación del ferrocarril, frente a la Plaza 5 de Mayo, ha estado abandonado por casi 20 años. En lo que es un síntoma del estado de nuestras políticas culturales, el MARTA estaba destinado al olvido, hasta que un patronato asumió el proceso de su recuperación. Contando con fondos del Banco Interamericano de Desarrollo, la restauración no debe ser una preocupación presupuestaria. Con la entrada de una nueva administración en la gestión cultural, existe la esperanza razonable de que el MARTA abra sus puertas en el 2022. Las valiosas colecciones encajetadas y cargadas de polvo podrán entonces volver a contar la historia de los pueblos que han vivido y viven en este país. Todos los ciudadanos, empresas y organizaciones civiles, debemos contribuir a la histórica tarea del patronato del MARTA y del Ministerio de Cultura, de devolverle a Panamá la gran joya museográfica y vitrina histórica que es el MARTA. No tenemos el derecho a quejarnos por el estado de nuestra educación y cultura, si no hacemos nada por ellas.

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