Hoy por hoy

El 13 de noviembre de 1918 murió sobre su máquina de escribir el insigne joven periodista panameño Gaspar Octavio Hernández. En su honor, este día se honra a los periodistas de la pluma, el micrófono, la cámara, el teclado y cada vez más del teléfono celular, que ejercen esta profesión con todos los riesgos e ingratitudes de un oficio que desafía al poder. Los periodistas panameños, y los defensores de la libertad de expresión y el derecho a la información, son los pilares fundamentales de nuestra democracia, que en los tiempos nublados de las noticias falsas, las filtraciones tendenciosas y las demandas judiciales temerarias nos ofrecen la versión más completa y objetiva de los hechos. Los comunicadores enfrentan un mundo que no tiene horario ni día de descanso, y asumen la carga de informar con veracidad. La Prensa se honra en ser la casa de maestros del arte del periodismo, como Guillermo Sánchez Borbón, Herasto Reyes, Ana Alfaro, Franco Rojas, Alfredo Jiménez Vélez, Fabián Echevers y Winston Robles, que iluminaron el camino que continuamos recorriendo en el servicio a la democracia panameña. Los cambios en la tecnología y la proliferación de nuevos medios son un reto y una oportunidad, que al igual que en 1918 deben conducirnos a que los Gaspar Octavio Hernández de hoy, y de mañana, puedan vencer las amenazas a la libertad de expresión y derrotar a las redes de corrupción que buscan la impunidad judicial y el silencio de la sociedad. Sin periodistas no hay democracia ni justicia.

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