Hoy por hoy

Quizás nunca antes el PRD ha tenido oportunidad de nombrar en tan corto tiempo a los líderes de un órgano ajeno al Ejecutivo. El Presidente de la República –junto con su partido– nombrará a tres nuevos magistrados principales y seis magistrados suplentes, además de un nuevo Procurador General de la Nación. Ello, sin contar los magistrados que más adelante terminarán sus respectivos periodos. Ello supone una enorme responsabilidad para el Gobierno, pues estará en sus manos el destino final de la justicia en Panamá que, como todos sabemos, sus continuados tropiezos hacen imposible que se levante del suelo. Laurentino Cortizo llevará sobre sus hombros la pesada carga de hacer que la justicia impere o la impunidad prospere. En nuestra reciente vida democrática no ha habido un espacio semejante para sanear nuestra justicia, de ahí que este sea el mayor reto que enfrentará Cortizo en materia de institucionalidad judicial. A él se debería sumar en esta lucha la Asamblea Nacional, pero esta, en menos de 120 días, presenta un inédito desgaste. Sin duda, esta será su oportunidad para reivindicarse con los electores o, de lo contrario, seguirá desgastándose tan rápidamente que antes de que se dé cuenta, no tendrá ni credibilidad ni capital político.

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