Hoy por hoy

Las raíces machistas de nuestra cultura se reflejan a diario en el trato que reciben muchas mujeres en el país, una realidad que desborda las capacidades de las instituciones para ofrecer mecanismos idóneos, eficientes y expeditos que procuren la defensa de los derechos humanos de las víctimas. Para algunos, podría tratarse de algo insignificante y hasta jocoso la forma en que públicamente y por varios días fue humillado un grupo de mujeres en las redes sociales. Así como también les podría parecer poco importante el embarazo de adolescentes; la propagación de enfermedades de transmisión sexual, especialmente entre los grupos más vulnerables de la población; la violencia silenciada contra niñas y jóvenes de todo el país y la falta de una verdadera educación sexual en nuestras escuelas. Posiblemente, los perpetradores de la barbaridad compartida en las redes sociales fueron, a su vez, víctimas de algún tipo de abuso. Pero eso no los excusa. Como tampoco es excusa el “poco importa” de la sociedad panameña, que generalmente opta por voltear la mirada ante comportamientos de esta naturaleza. Sin embargo, por alguna parte debemos comenzar a hacer el cambio. Basta ya.

Edición Impresa

ENVÍOS POR EMAIL