Exclusivo
OFERTA ELECTORAL

¿Independiente o egoísta?

Un ser humano se vuelve independiente cuando es realmente un egoísta. Tiende a imponer sus ideas individualistas sobre el deseo de las masas. Cuando la masa popular, el pueblo, vota por un partido, es porque gusta de sus objetivos, sus ideales y sus acciones a favor de lograr el bienestar de la mayoría.

Al estar en contra de un partido político, no te hace ser un independiente. Más bien te hace ser un divisor, un separatista ideológico, que piensa más en su entorno, en su círculo cerrado de vida, de manera egoísta, sin pensar en el deseo del pueblo y de la masa popular del país.

Cuando uno se autodenomina independiente, lo que quiere en el fondo es imponer su decisión, su propio ideal sobre el deseo de los demás y se enfrenta, en la mayoría de las veces, a la posibilidad de equivocarse y tergiversar la realidad de los muchos. ¡Es egoísmo puro!

No hay tal cosa como un individuo sin comunidad. El individuo que actúa solo, de manera independiente, tiende a imponerse a la fuerza, y tiende a ser tan egoísta que el solo hecho de serlo, lo convierte en una amenaza para el que no acepta sus ideas y sus acciones. Es una actitud muy similar a aquellos deportistas que se creen mejores que su equipo y todo lo quieren hacer solos, sin la ayuda de sus compañeros. Y esa fórmula siempre sale mal.

Este ser independiente, no quiere pertenecer a una organización, no quiere tener el orden común y tradicional de una agrupación democrática, porque lo quiere decidir todo él mismo, sin revisar con los representantes de las comunidades, las realidades que viven en las diferentes facciones de los pueblos que conforman al país. Lo que buscan es el mérito propio, no de un partido, no del esfuerzo de un pueblo.

Entonces, de allí la formación de grupos políticos, hoy formalmente inscritos y definidos como partidos políticos, que en el individualismo intelectual, pensante, de cada miembro, se forman grupos representativos del país y no del deseo independiente de cada miembro. Es por eso que los partidos representan al país, y por eso ganan una elección, ¡o la pierden también! Pero la base democrática, que por supuesto podría equivocarse y darle el mérito a la mentira del egoísta escondido detrás de un ideal perfecto solo para él y dizque para el país, hace de los partidos políticos, grupos de individuos con características variadas, que tienen un mismo fin, y que reparten bienestar a todos, de muchas maneras diferentes, pero bajo un mismo objetivo, con un mismo fin ideológico formado, que la masa popular vota, a favor o en contra, para que los representen. Y eso hay que respetarlo.

Lo doloroso de todo esto y que debe ser difundido para contrarrestar al movimiento “anti-establishment” denominado los independientes, es que ellos están utilizando esta palabra para venderse como una nueva forma de gobernar, cuando lo que esconden es el mero egoísmo y el deseo del uno sobre las masas. Ellos muestran su desinterés al statu quo utilizando la palabra “independiente”, pero a través de una acto cobarde, sin realmente mostrar sus ideales bajo una plataforma política, como lo es un partido político, que es el instrumento democrático por excelencia, aquí y en el resto del planeta. Los independientes no quieren ser iguales a los políticos partidistas: o sea, no quieren ser iguales a sus propios conciudadanos, a la masa, y no quieren ni respetan la decisión del ciudadano a escoger, muchas veces tildándolo hasta de estúpido y de ignorante, ¿solo por el hecho de haber dado su voto a un partido político?

Entonces, recogemos de todo esto que el independiente es un cobarde, que insulta al ciudadano y demuestra su egoísmo al querer separarse de las masas, del deseo y el bienestar del pueblo. El independiente le miente a su gente porque se jacta de insinuar su separación completa de los grandes y poderosos grupos económicos. Y saben muy bien que eso no es verdad. Mejor dicho, es mentira profunda.

Y bien tengo que dejarlo escrito aquí que los independientes son el producto de sus propias rabias contra el sistema democrático, y es esa misma rabia la que engendra a tiranos y al autoritarismo en lugares no muy lejos de nuestra querida tierra. ¡Pela el ojo Panamá! ¡O cuidado con las ratas!

El autor es publicista


Última Hora

  • 18:22 Diputados piden a Cancillería investigar el reclutamiento de panameños para la guerra entre Rusia y Ucrania  Leer más
  • 18:14 José Caballero carga contra MLB tras sanción por violación al reloj de pitcheo Leer más
  • 18:10 De Jong sufre una rotura de ligamento lateral de una rodilla que no precisa cirugía Leer más
  • 17:57 Así luce el nuevo estadio Armando Dely Valdés, una obra de $7 millones Leer más
  • 17:54 Los panameños ya no rumbean como antes: ¿qué cambió? Leer más
  • 17:40 Modrić renueva con el Milan una temporada más Leer más
  • 17:15 Pitbull se suma a la Semana Billboard de la Música Latina 2026  Leer más
  • 17:15 Francia presentará al sucesor de Deschamps al frente de los 'Bleus' el 28 de julio Leer más
  • 17:10 Beethoven o pájaros, los ciudadanos decidirán el diseño de los nuevos billetes de euro Leer más
  • 17:08 Descuentos de hasta 50%: Acodeco recuerda beneficios para jubilados y reporta más de $20 mil en multas por incumplimientos Leer más