Cuando hablamos de internet y tecnología, la asociación entre las dos palabras surge fácilmente. Internet es la tecnología que estructura la sociedad de la información y su impacto social es visible en diferentes áreas, especialmente en la forma como nos comunicamos. Pero no es la única: compras y banca en línea, trabajo entre colegas distribuidos por el mundo… ¿En qué más puede pensar usted?
Vincular ciencia y tecnología también resulta sencillo. El físico Héctor Rago lo explica así: Einstein no pensó en ninguna aplicación práctica de su teoría, pero el sistema GPS funciona gracias a una sofisticada predicción acerca del comportamiento del tiempo en campos gravitacionales. Pero, ¿de qué forma se vinculan ciencia e internet? Simple: Las tecnologías son producto de la ciencia.
La invención de internet fue posible y se transforma continuamente─gracias a la investigación científica. Entonces, si el desarrollo tecnológico es producto de la ciencia, el desarrollo de internet también lo es.
Pensemos en la comunicación inalámbrica. Esta tecnología, basada en ondas de radiofrecuencia, posibilita la comunicación móvil y representa una alternativa para llevar internet a lugares de difícil acceso, como las comarcas. ¿Habría sido posible sin el aporte de los científicos? ¡Han sido los físicos quienes la han hecho posible!
Al pensar en las políticas públicas para la incorporación del país a la sociedad de la información, hace falta un plan maestro. Afortunadamente, Panamá es de los pocos países de Latinoamérica que cuenta con una agenda digital. Para impulsarla, entre otras muchas cosas, hacen falta la ciencia y los científicos.
Es necesario incorporar a esta tarea a los investigadores de varias áreas, y formar profesionales capaces de producir y aplicar el conocimiento necesario para que el país supere con éxito los desafíos que vienen con las transformaciones tecnológicas. La ciencia está en todo. También en internet.
La autora es periodista