URBANISMO

Inversiones excluyentes en la ciudad

Por más necesidades que tengan otros corregimientos, el centro de atención de la actual Alcaldía se circunscribe a unos pocos como Bella Vista y Calidonia, esto se puede constatar fácilmente haciendo un recorrido por las calles del distrito capitalino.

Nadie niega las necesidades que requieren ciertos corregimientos por ser los que albergan un alto número de residentes, así como puestos de trabajo, pero las evaluaciones para las inversiones deben tomar en cuenta otros elementos que permitan una distribución más equitativa que beneficie a más población, sobre todo aquella que ha sido desplazada y hasta marginada del epicentro del desarrollo.

Hay lugares que cuentan con aceras desde hace décadas y otros que nunca las han tenido, o las han adquirido improvisadamente, tal vez con cierres de calle, porque siguen siendo más importantes aquellas que nos permiten caminar por la vía España cómodamente que aquellas que le brinden seguridad a los residentes de Alcalde Díaz o Pedregal; hoy vemos cómo se hacen mejoras en calle Uruguay, pero desde hace años hay calles en pésimo estado y en donde habitan muchas más personas que bares, y rara vez han sido atendidas.

Entonces uno se pregunta cuál es la prioridad, adecuar una parte de la ciudad con una visión únicamente mercantil dejando en segundo plano lo social; o adecuar, democráticamente, una ciudad como un sitio para vivir y desarrollarse plenamente con las comodidades y espacios a los que el ciudadano tiene derecho.

Veamos como referencia San Felipe, en donde se habló mucho sobre la inclusión de los residentes en los temas relacionados con el plan que desarrollaría su comunidad y en su participación de las actividades económicas, y al final solo fue un cuento, o fracaso en el mejor de los casos, y se puede evidenciar solo observando a los que ahora habitan el lugar y viendo de quiénes son la mayoría de los comercios, en conclusión: se observó un proceso de gentrificación.

Este antecedente pone en duda aquello que decía el Sr. Blandon, “que se busca beneficiar a la gente más humilde” crear “una ciudad en donde las familias no tengan que ir a vivir a las afueras” y que “debe haber políticas que garanticen viviendas accesibles”, pero al mismo tiempo nos habla de “una ciudad más compacta que crezca hacia adentro” y la única manera de hacer eso es construyendo hacia arriba, de hacerse eso, sería con apartamentos como los de Curundú o como los de Punta Paitilla, de ser la opción más lucrativa a donde iría a parar esa gente humilde que menciona.

En su momento este mismo discurso se le daba a los residentes del Casco Antiguo, que dejó de ser un “lugar popular” para convertirse en un sito caro y selectivo, será que por nostalgia y negocios hay un plan para rescatar y elitizar ciertos lugares.

El autor es cartógrafo y estadístico

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