Es evidente que los países que avanzan son aquellos en los que se les ha dedicado especial atención al desarrollo del gusto por la lectura, principalmente a los niños, adolescentes y jóvenes.
¿Por qué no prestamos la misma atención para inculcar el placer y el hábito de la lectura en Panamá? No sólo por los autores nacionales actuales, sino por la sabiduría que transmiten los libros clásicos, los libros de autores de todos los rincones del mundo que han quedado como simientes de ideas, criterios, perspectivas del mundo, filosofías, para las generaciones futuras. Si dejamos de poner en manos de nuestros jóvenes el conocimiento y la sabiduría que entregan estos libros seremos culpables del oscuro futuro de nuestros países, privados de la riqueza intelectual tan necesaria para poder analizar las realidades de la mejor manera y así tomar las decisiones más acertadas.
Una biblioteca moderna, con todas las alternativas que brinda la tecnología en la actualidad, ya ha dejado de ser un lugar aburrido para jóvenes, niños, e incluso, para los adultos. La exploración, el descubrimiento de perspectivas nuevas, la oportunidad de escuchar a músicos, poetas y escritores, de ver cuadros originales famosos, todo eso puede ser posible en una biblioteca moderna que debería existir en las diferentes áreas de Panamá, accesibles para todos, y que trascienden las aburridas bibliotecas convencionales para convertirse en verdaderos centros culturales.
Esto no es algo irreal e hipotético. Existe en muchos países que consideran – y que constatan todos los días - que mantener la mente de sus habitantes en constante desarrollo a través de la lectura y de las diferentes actividades intelectuales revierte en ciudadanos más inteligentes, más creativos y, por lo tanto, en ciudadanos que aportan al desarrollo del país en todos los aspectos.
Conocer otras ideas, otros logros, compartir nuevos intereses, todo eso y más ocurre en una biblioteca moderna, multifacética y pluricultural. El libro es la puerta por la que podemos siempre adentrarnos en el mundo fascinante del pensamiento no sólo de nuestros connacionales sino del pensamiento humano universal.
La autora es ciudadana