Actualmente, en Panamá es necesario que las instituciones educativas del país desarrollen competencias básicas en los estudiantes. Desde el año 2012, el Ministerio de Educación propone este enfoque de enseñanza en los centros educativos.
Le corresponde a la escuela formar al estudiante en la madurez de sus procesos para que construya conocimientos y transforme su realidad sociocultural, resolviendo sus propios problemas y los de la sociedad.
En este sentido, el docente representa una figura muy importante puesto que recae en él la responsabilidad de asumir el reto. De modo que debe utilizar herramientas pedagógicas, metodologías y procesos que partan de la idea central de los estudiantes, contando con la participación de ellos. Dentro de ese contexto, debe ser un orientador, guía, incentivador y no en transmisor de saber. Aplicar una metodología activa desde el momento de la motivación. Lograr que los estudiantes asuman con interés los aprendizajes y estén más dispuestos a aprender.
La metodología de la enseñanza es el conjunto de métodos, recursos y formas de enseñanza que utiliza el docente para llevar a cabo el desarrollo de los contenidos programáticos que conducen al alumno hacia el logro de un aprendizaje significativo. Donde este debe ser autónomo en su propio aprendizaje y el docente solo un facilitador de procesos de aprendizajes que propicie el desarrollo de las competencias, habilidades, actitudes y destrezas.
Es importante que se ajuste a la forma de aprender de cada niño y responda a todas sus necesidades. Debe ser flexible y someterse a continuas revisiones para comprobar si es la adecuada para la internalización de los objetivos de aprendizaje y desarrollo de las competencias.
Las competencias básicas son la conceptualización de “saber hacer” que se aplica al desarrollo de los contenidos programáticos del currículo. Son aquellas habilidades y destrezas que debe desarrollar el alumno durante el proceso de aprendizaje, de tal forma que al finalizar la enseñanza pueda lograr su realización personal para desenvolverse e incorporarse a la sociedad de manera satisfactoria, capaz de desarrollar un aprendizaje permanente a lo largo de la vida.
Concluyo afirmando que, con la enseñanza basada en competencias, el estudiante del nivel primario debe desarrollar actitudes críticas con juicios analíticos que le permitan tomar una posición frente a los retos y problemas que se presentan diariamente.
Es importante que el docente asuma con mayor seriedad el reto de prepararlos, para evitar así las altas cifras de fracasos escolares a los que se enfrenta nuestro país.
La autora es estudiante del doctorado en educación con especialidad en investigación de la UDI