VENEZUELA

Migración de regreso

Es de conocimiento público que entre 3 millones y 4 millones de venezolanos han migrado hacia otros países, principalmente Colombia, Perú, Argentina, Estados Unidos, etc. Estos migrantes venezolanos han pasado por todo tipo de dificultades para finalmente ingresar y radicarse en los países antes mencionados. Para enterarse de todo lo anterior, solo es preciso ver los noticieros de televisión o leer los periódicos.

Lo que es poco conocido es que miles de personas que habían migrado a Venezuela han decidido regresar a su país de origen debido a la crisis existente en ese país. Algunos regresan por el temor a la violencia e, inclusive, se registran casos de personas que han sido asaltadas, violadas, etc. Otros regresan porque no ven sentido continuar viviendo en un país donde escasamente pueden ingerir alimento una o dos veces al día. Y si se enferman, corren el riesgo de no ser atendidos adecuadamente por falta de medicamentos, por equipos médicos dañados, etc.

Entre las nacionalidades que han regresado a su país de origen tenemos a miles de españoles, muchos de ellos provenientes de islas Canarias. También tenemos a miles de portugueses, algunos de ellos provenientes de la isla Madeira. También han regresado miles de italianos y miembros de la comunidad judía.

¿Qué nos dice esta migración de regreso? Se trata de personas que no tienen ninguna afiliación o interés en la política venezolana y por lo tanto, su decisión de regresar a sus países de origen no puede ser cuestionada con argumentos políticos. Estamos entonces ante una situación muy especial que da qué pensar, porque estas personas han tomado una decisión muy difícil. Después de haber salido de sus países de origen, regresan a ellos y muy posiblemente con las manos vacías.

La migración de regreso es un buen indicativo del deterioro de la situación imperante en Venezuela. Varios países de América Latina, como Argentina, Chile, Brasil, Perú y Uruguay han recibido migrantes de Europa, Líbano, Japón, etc., pero, que yo recuerde, ninguna de estas migraciones ha decidido regresar a su país de origen, a pesar de que en algunos de los países antes mencionados han acontecido calamidades políticas y económicas. Esto se puede interpretar como que la calamidad venezolana es grave y supera a las calamidades ocurridas en otros países.

Los ciudadanos españoles, portugueses, italianos, de la comunidad judía, etc., que han regresado de sus países de origen cumplían una función y labor productiva en Venezuela. Al faltar estas personas se afecta la capacidad productiva venezolana. Y por lo tanto, se afecta la economía de Venezuela.

Ojalá algún día la situación se normalice, no haya más carestía de alimentos y medicinas, y no impere la violencia que hay actualmente en Venezuela.

El autor es abogado

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