Algunos de los retos que debe enfrentar el sistema penal acusatorio en Panamá serán los procesos penales seguidos contra quienes formen parte de una pandilla.
Afirmamos lo anterior, por el garantismo (esencia del nuevo sistema) y por los requisitos que la norma penal impone para la configuración del delito, a saber: coordinación voluntaria y habitual en la comisión delictiva, por tres o más personas.
Adicionalmente, la ley exige que debe reunir dos de las siguientes características: posesión o uso de armas, no distingue el tipo, uso de símbolos personales o colectivos de identificación de sus miembros, manteniéndose los tatuajes y grafitis como los principales, el control territorial del lugar donde se mantienen o bien donde cometen los delitos, y la jerarquía que reclama una cadena de mando.
Comunicadores sociales han expresado que la manera de lograr paz y seguridad en nuestro país dependerá en gran medida de la respuesta del Estado. Sin tomar en consideración los requerimientos de ley.
Dicha explicación guarda capital importancia, ya que los acusados por medio de su representación legal, exigirán un proceso con las ritualidades de ley, donde existan los elementos arriba descritos.
No es fácil, y la vindicta pública, quien tiene la obligación demostrativa de exponer en juicio más allá de toda duda razonable, se enfrenta en principio a la dificultad de señalarle a los juzgadores la inequívoca existencia de la concertación delictiva habitual, que es previa y que reclama una programación y coordinación por promotores o jefes. El dominio de un territorio, control que no puede ser establecido únicamente por la existencia de grafitis dentro de sus límites. Y desde luego, determinar la jerarquía; son exigencias que con la investigación podrán emerger, pero solo en juicio frente a la defensa técnica y en el evento de pasar el contradictorio, podrá ser ponderada por el tribunal de juicio, de acuerdo a la lógica y a la sana crítica, de manera integral; para en consecuencia emitir el respectivo veredicto.
Como ya advertimos, estas letras nacen de la inquietud producida por comunicadores sociales, que en días pasados expresaron que la respuesta a la inseguridad ciudadana debe ser que autoridades con estamentos de seguridad mediante operativos en lugares donde exista alto índice delictivo se capture a personas y luego se proceda a imputarles por el delito de pandillerismo, lo que como se aprecia mantiene exigencias técnicas – jurídicas que se examinarán en la dialéctica natural del proceso penal, hoy por hoy de corte garantista, permitiendo la resolución del conflicto social con el respeto de los acusados y de la comunidad en general, a la que no podemos vender falsas expectativas.
El autor es abogado