MarViva es una oenegé que trabaja en Panamá, Costa Rica y Colombia. Creada en el año 2002 como una iniciativa del sector privado para apoyar la implantación de un corredor biológico alrededor de Isla del Coco, Coiba, Malpelo y Galápagos.
En Panamá, MarViva ha tenido una relación muy estrecha con el Parque Nacional Coiba (PNC). Es así como desde su creación ha participado activamente en cimentar y consolidar su protección, tanto local como internacionalmente. MarViva es miembro del consejo directivo, representando a las oenegés ambientalistas y a su vez ejerce el puesto de secretaría en este ente de gobernanza.
MarViva apoyó y fue testigo de los 14 años de esfuerzo del Estado panameño para lograr que el PNC ingresara a la Lista de Patrimonio Mundial de la Unesco, y es vital que las decisiones respecto a Coiba incluyan herramientas de planificación, como lo es un plan de uso público (PUP). Este documento ha sido sometido para su aprobación en las dos últimas sesiones del consejo directivo, habiéndose logrado su adopción en la reunión del pasado 3 de enero, con el voto salvado de la ARAP y el voto en contra de MarViva.
MarViva ha insistido en respaldar los comentarios del comité científico, y que las nuevas recomendaciones presentadas durante las sesiones del consejo directivo fuesen incorporadas al PUP antes de su aprobación. Fue por ello que recomendó adoptar un procedimiento interno y una hoja de ruta, que involucrase la conformación de un “subcomité del plan de uso público”, a fin de integrar los comentarios recibidos por considerarlos eficaces y oportunos, y que esa versión mejorada fuese enviada al comité científico para su recomendación final antes de ser sometida a la aprobación definitiva del consejo directivo. Lastimosamente, esta contrapropuesta no prosperó.
MiAmbiente se comprometió con el consejo directivo a integrar a posteriori el 100% de las recomendaciones hechas al PUP. Cada uno de los miembros de este consejo, en sus respectivas funciones como representantes de los distintos sectores (público, privado, pesquero, autoridades locales, Universidad de Panamá, oenegés, instituciones científicas), tenemos una corresponsabilidad y deber legal de dar seguimiento y apoyar a MiAmbiente para que esas observaciones sean atendidas.
Con el voto de confianza puesto sobre el señor ministro, MarViva considera crucial que MiAmbiente defina lo antes posible el tiempo y el proceso que establecerá para subsanar las observaciones al PUP y que esto sea divulgado eficazmente, iniciándose por las comunidades aledañas al PNC y alcanzando al resto de la población en general, siendo Coiba nuestra más preciada joya natural del país. Es ese el documento que debe llegarle a la Unesco para su consideración y contribuir a que no lo declaren Parque Nacional en Peligro.
La autora es abogada y directora de Incidencia de la Fundación MarViva de Panamá