Escribió Fannery O’Connors que el cuento es una acción dramática completa, un acontecimiento o acaecimiento dramático que involucra el misterio de la personalidad. Mostrar lo que algunas personas serían capaces de hacer a través de un cuento es adentrarse en el complejo mundo de la condición humana.
Por otro lado, Juan Rulfo anotó que para que nazca un cuento hay que recrear la realidad y tener en cuenta tres elementos básicos: crear un personaje, crear el ambiente donde se moverá ese personaje y cómo hablará el personaje.
Hoy día muchas personas que escriben cuentos pueden decir que un cuento es algo mucho más complicado que estas anotaciones; tienen razón, lo es, pero en general, y me atrevería a grabarlo en piedra, un cuento, un buen cuento, debe proporcionar una experiencia significativa, debe contener profundamente en un breve espacio el misterio de la personalidad a través de un personaje que habla y piensa en una determinada atmósfera.
Todo lo que el personaje en un cuento haga debe ser significativo y una experiencia para el lector.
La lectura del libro de cuentos de Pedro Crenes Castro, Cómo ser Charles Atlas, es una experiencia significativa con la realidad cotidiana de cuerpos que conscientes muestran sus preocupaciones y problemas que logran hacernos sentir que aún podemos ser mejores personas.
A Pedro Crenes Castro no le interesa decirnos cosas, sino mostrarnos cómo sus personajes atraviesan situaciones dramáticas donde los recuerdos, las relaciones humanas, la familia y las pasiones nos muestran el significado experimentado de la realidad.
Pedro Crenes no utiliza declaraciones ni explicaciones, solo nos muestra el particular universo donde suceden las cosas.
¿Por qué debemos leer estos relatos? Por su carácter redentor y por la ironía benévola de sus personajes, que nos muestran la fragilidad de la vida y lo vulnerables que somos.
El libro de Pedro Crenes Castro lo pueden encontrar en el cubículo del INAC de la Feria Internacional del Libro. Ese y muchos libros más.
El autor es escritor