Ya escuchamos la primera reunión de candidatos presidenciales. “Reunión”, porque lo que se llama “debate”, no hubo. Daba la impresión de que estaban en esa fase de tanteo, brinquitos dialécticos incluidos, como si se tratara de los primeros asaltos de una pelea de boxeo.
Una “reunión de candidatos”, cuyo formato encorsetado y poco creativo no dio pie al debate, pero dejó ver, por lo menos, el lenguaje no verbal (la cara dura de los que ya han tocado gobierno, y las de “yo no fui” o “yo no seré”, de los que aspiran a tocarlo) de los presidenciables y la verborrea virtual de los votantes. Se nota que hace falta más criterio para criticar y una comprensión definitiva de que las redes no son la realidad.
“Hay que pelar el ojo” es, en resumen, el mensaje de este “debate”. Muchos tilín, tilín y pocas paletas, muchas ideas, poca visión de país. Parece que dicen cosas inteligentes y hasta plausibles, pero no se vio ningún especial ardor ni pasión por Panamá como para llevarlas a cabo. Mucha corrección política, mucho postureo: todo para la siguiente cita.
Y no olvidemos un detalle fundamental: votamos también a la oposición, a los hombres y las mujeres que con su trabajo van a ejercer control sobre el gobierno, persiguiendo el mayor bien posible para todos los ciudadanos.
En el “debate”, hasta para eso los vi muy distantes, poco apasionados, bastante ceremoniosos e improvisados. Pero de allí hay que elegir.
Pelen el ojo: acortar la campaña no es un adelanto: solo facilita mensajes confusos y sin profundidad, pura paja politiquera, así que toca estar atento a cada artículo, noticia o declaraciones de los candidatos, si no queremos vernos con un gobierno corrupto otra vez y una oposición que baila el mismo son.
Pelar el ojo para no pelar el bollo. Prestemos atención, porque nos jugamos mucho más que cinco años de gobierno: elegimos dónde estaremos como país dentro de 20 años.
El autor es escritor