Fui a la conferencia de prensa de la Asociación del Teatro en Círculo, fundada hace años por Rose Marie Porras de De la Guardia, con una labor constante de excelentes obras nacionales y extranjeras, en un deleitar y educación teatral.
Pues bien, para celebrar los 500 años de la Fundación de Panamá escogieron esta obra de teatro, ganadora del Premio Ricardo Miró, Sección Teatro, 1978. La escribimos dos jóvenes, quienes estudiamos secundaria juntos y que regresábamos de vivir en el exterior, Édgar Soberón Torchía, en Puerto Rico y mi persona en México, Venezuela y París. Nos reencontramos, pues ambos escribíamos reseñas de películas y cultura, en diferentes periódicos.
Pepita, obtuvo un aguacero de críticas destructivas: “mediocre”, “plagio”, “pobre”, en “todos” los periódicos, por gente, que ni siquiera la había visto: columnistas de cultura y glosas, apabullando a estos jóvenes escritores desconocidos.
El tema es un retrato de la sociedad panameña, cuando estaba el Ejército de los Estados Unidos en la Zona del Canal y sus personajes: una prostituta de calle K, (donde iban los “Marines” en la avenida 4 de Julio; hoy, avenida de los Mártires), un travesti, un cura progresista, una sátira a la campaña de recoger “latas para los pobres” por las “Damas Lagartinas”; hijo de una de ellas “Yonito”, quien les tomaba fotos a las damas en el público, entregando latas.
Una caricatura del famoso programa radial Domplín; un taxista, una doméstica, un policía bueno, uno corrupto.
La vituperada obra se presentó en un Festival Internacional de Puerto Rico (Juego Panamericanos), con un éxito enorme, portadas de la actriz Ceila González y múltiples fotos en diarios de cultura y comentarios, como "Pepita de Marañón, la nueva fuerza arrolladora del teatro panameño”.
Sin embargo, en varias famosas glosas periodísticas de Panamá escribieron “ fracaso total de la obra tal, en Puerto Rico”. Hasta que un periodista amigo, me explicó el fenómeno: “teníamos orden de la Comandancia de crear un escándalo con lo que fuera, para evitar dar importancia a una posible huelga de transporte”. Y Pepita de Marañón fue el velo de escándalo, con que evitaron tal huelga.
25 años después, el Instituto Nacional de Cultura (INAC), nos envió una nota, diciendo, “Pepita de Marañón, cambió la estructura teatral panameña”.
La historia del teatro panameño, escribió en su libro un historiador, se divide en antes y después de Pepita.
Al igual que las tardías disculpas a Édgar y a mí (“perdona Alfredo, nos equivocamos”) de varios de los detractores “culturales”, años después, antes de morirse. “Siéntate a la puerta de tu casa y verás pasar el cadáver de tus enemigos”.
Hoy el Teatro en Círculo, que son gente que lleva el arte en sus huesos, la escogió para los 500 años de la ciudad de Panamá, todo el mes de agosto . Se las recomiendo mucho, para que conozcan y se rían hasta más no poder con un pedazo de nuestra historia, antes de la recuperación de la “Zona del Canal de Panamá” por el general Omar Torrijos.
El autor es psicólogo, docente y escritor.