Exclusivo
DISCRIMINACIóN

Perdonar… pero nunca olvidar

Perdonar… pero nunca olvidar
Perdonar… pero nunca olvidar

En la edición de La Prensa del lunes 15 de julio leí con mucha atención un artículo publicado por Gina Montaner, titulado “Entre el perdón y el odio”. Es triste conocer historias como estas, en las que vemos cómo el odio por religión, color, raza, sexo, costumbres, etc. perjudican por el resto de sus vidas a las personas afectadas. Los seres humanos nacemos sin odio; el odio es enseñado, inculcado por padres, amigos y compañeros que también recibieron esa morbosa enseñanza.

Pero lo que más me impactó fue lo que expresó Korey Wise: “Puedes perdonar; pero no puedes olvidar”. “Eran cinco adolescentes cuando sus vidas y las de sus familias se hicieron añicos por un crimen que no perpetraron”. ¡Cuántos casos en la historia de la humanidad hemos conocido en los que personas inocentes han sido ajusticiadas sin justicia alguna (redundancia intensional)! ¿Se acuerdan del Ku Klux Klan? Google los define como una asociación racista, xenófoba, antisemita, anticatólica, etc., etc., que asesinó violentamente a todos aquellos que iban en contra de sus ideales. ¿Se acuerdan de Hitler? Con el pensamiento de que todos aquellos que no fueran de la raza aria debían ser eliminados, incluyendo a judíos, gitanos, homosexuales, etc., exterminó a media Europa.

El odio (palabra muy fuerte) hacia los negros, especialmente los del sur de Estados Unidos fue tan grande que la cantidad de negros que murieron hasta tal vez la llegada del reverendo Martin Luther King es incontable; no porque la cifra fuera alta (que sí la era) sino porque muchos murieron en la clandestinidad, solos y sin cadáver que reclamar. La película Siete años en el Tíbet, que la vi varias veces solo para ver a Brad Pitt, termina con una lucha desigual entre China y el Tíbet debido a que China reclamaba el Tíbet como territorio chino. Estos últimos, hombres que nacieron para buscar la paz y no la guerra en el mundo, no pudieron contra los chinos a quienes eso poco les importó y acabaron con destruirlos. Otra película (sí, soy fanática) que me impactó fue Hotel Ruanda, con el excelente actor Don Cheadle, quien interpreta a un gerente de hotel que cobijó a miles de refugiados tutsis en contra de los militares hutus en Ruanda. Una película que nos explica el odio mortal que existe entre personas porque no creen o piensan igual. Mismo color, pero con diferentes ideales y diferentes pensamientos.

He dejado para último, pero definitivamente no menos importante, la masacre de Amiritsar, ocurrida el 13 de abril de 1919. Ese día, miles de personas de diversos credos (sijes, hinduistas y musulmanes) se reunieron para celebrar la festividad de Vaisakhi (Año Nuevo). Para terminar, se reunieron en el Jardín de Jallianwala. Cuando los británicos conocieron de dicha reunión, el ejército británico, bajo el general Reginald Dyer, sin previo aviso, ametralló durante 10 minutos sin parar, muriendo más de 370 hombres y más de mil 200 heridos. “Dyer afirmó haber disparado sobre un «potencial ejército rebelde» y justificó las medidas drásticas y la matanza, alegando: “Este acto no fue hecho para desbandar a la multitud, sino para castigar a los indios por su desobediencia”. (Google)

A mí me enseñaron que uno debe perdonar y olvidar. Sí, yo perdono. En mis redes sociales, cada rato recibo mensajes sobre por qué es mejor perdonar, que uno debe saber perdonar para sanar el rencor y el resentimiento que lo va corroyendo poco a poco. Yo perdono porque creo en Dios. Yo perdono porque pienso que otros más famosos e importantes supieron perdonar; ¿por qué yo no? Perdono porque los que cometieron la falta, tal vez tenían su motivo, tal vez no sabían lo que hacían, tal vez seguían órdenes o tal vez tenían un gen macabro en el cerebro (otra película). No importa.

Dejé el incidente de Amiritsar de último porque fue durante la vida del gran Mahatma Ghandi, buscador de paz en la India, quien con su sacrificio, con su ejemplo, con su sufrimiento y hasta con su muerte nos enseñó cómo perdonar. Igualmente, quiero mencionar al presidente de Sudáfrica, el gran estadista Nelson Mandela. Estuvo en la cárcel durante 27 años; pero campañas internacionales lograron su liberación en 1990. Fue el primer presidente negro de Sudáfrica en 1994. Durante su gobierno, solo buscó la reconciliación nacional, invitó a otros partidos a unirse, y promulgó el perdón abiertamente. Dijo que es “tiempo de curar las heridas, tiempo de superar los abismos que nos separan, tiempo de construir”.

Pero ¡olvidar! ¡Nunca! El artículo de La Prensa termina así: “Es el abismo entre la generosidad del perdón y la mezquindad del odio. Explíquenme ustedes cómo esos 5 adolescentes, jóvenes, con toda una vida por delante van a olvidar que perdieron de 10 a 13 años de su vida por un crimen que no cometieron. Díganme ustedes cómo los pocos judíos que sobrevivieron a la “solución final” de Hitler pueden olvidar algo tan horrible y doloroso cuyos números en sus brazos se lo recuerdan constantemente. Creen ustedes que los familiares de los muertos en Amiritsar, quienes quedaron huérfanos de sus esposos, padres e hijos porque el Ejército británico quería, y repito, “castigar a los indios por su desobediencia”. El abuso, la injusticia y las terribles dificultades que tuvieron que pasar y todavía pasan los negros lo recuerdan todos los días al ver el color de su piel.

¡No! No se puede olvidar. No es por mezquindad del odio. Es que simplemente no se puede olvidar. Prohibido olvidar, decimos los panameños. Como bien dice Pete Romero, recordar es vivir. Así mismo es. Debemos seguir viviendo con la lección que estos acontecimientos nos enseñaron en carne de otros. Hay que vivir sin olvidar que hay gente mala en este mundo que transforma la vida de una persona, de un grupo de personas o de toda una comunidad solo porque ellos sí han olvidado que todos somos diferentes y que debemos saber vivir en conjunto y en paz con todos nosotros.

La autora es comunicadora social


Última Hora

  • 15:17 Así funciona Mi Farma Digital de la CSS para consultar disponibilidad de medicinas Leer más
  • 14:56 Por qué Ucrania está atacando con tanta fuerza a Wildberries, el equivalente ruso de Amazon Leer más
  • 14:43 La Repregunta | 23 de julio Leer más
  • 14:42 Gobierno evalúa crear una ‘minera estatal’ como opción para reabrir Cobre Panamá Leer más
  • 14:27 Minsa alerta sobre productos falsificados para el dolor articular y pide suspender su uso de inmediato Leer más
  • 14:20 Griezmann se estrena con gol y victoria en la MLS Leer más
  • 14:20 Entregan restos de dos víctimas de la invasión de 1989; aún hay 27 casos pendientes de identificación Leer más
  • 14:00 El Barça hace oficial el fichaje de Karim Adeyemi hasta 2031 Leer más
  • 13:04 Capturan a hombre por presunta violación agravada durante años contra sus dos hijas en Ciudad Bolívar Leer más
  • 12:26 ANTAI sanciona a 198 servidores públicos y recomendó la destitución de 57 funcionarios  Leer más