Algunos miembros de la clase política están desprestigiados. Las últimas acciones del camarón legislativo cubren con manto de sospecha y dudas sobre las razones que impulsaron al legislador comprometido con esta acción.
Hay quienes piensan que las manos del puerto interesado en acabar con la competencia interpuso sus buenos oficios para motivar al legislador…
Entonces, ¿qué nos espera como resultado de las próximas elecciones?, ¿un cambio para no cambiar?
En los “gabinetes de cafetería”, los expertos barajan qué candidato nuevo tiene oportunidad y qué diputado se reelige, el común de todos es cuán grande es su canasta de fondos y el que no lo tiene, cómo logrará recoger suficientes fondos, mínimo medio millón, para su campaña de diputado.
Estos expertos plantean que tal o cual candidato a la presidencia “no lleva chance” por duro, ya que no se mete la mano en el bolsillo ni para sacar el pañuelo. No escucho a candidato a la presidencia referirse a esta trágica realidad, ni qué hará para corregir este entuerto. Los electores no estamos pendientes de las propuestas de los candidatos, estamos pendientes de que sea amigo para ver qué beneficio económico logramos en el presente y en el futuro.
El ejercicio de la política interna, en algunos partidos, ha cambiado para mejor. En otros empeora y augura tormentas y tempestades. Está claro que como futuro presidente necesitamos un líder fuerte, con voluntad de encaminar al país para corregir los entuertos y distorsiones, y que no salga huyendo.
No es suficiente ganar las elecciones. Si no tienes un programa de propuesta, y voluntad de ejecutarlo, a pesar de las consecuencias personales y políticas, mejor dejarle la oportunidad a otro, entiende que no es suficiente llegar, ¿y después qué? No conozco a alguien que tenga bola de cristal para predecir el resultado de las próximas elecciones, sin embargo, hay parámetros y referencias de cómo debe ser la persona que conduzca al país, así como del partido que puede lograrlo. Entendiendo que no hay elección igual, parecidas puede ser, pero igual, ninguna.
Los electores dejamos que encuestas con sonido de caja registradora gobiernen nuestro razonamiento, sin entrar a juzgar la calidad moral, ética, voluntad de trabajo y sacrificio, así como tampoco evaluamos propuestas o la ausencia de estas.
A veces pienso, y me aterra, que todo es una gran confabulación de los políticos, y que estamos siendo manipulados para beneficio político de Saúl y Genaro. Quienes hace muchos años dejaron de ser trabajadores de la construcción y se han convertido en exitosos empresarios “multimillonarios”. Fíjense que tienen más liquidez (dinero en efectivo) que el empresario más exitoso del país. No tienen junta directiva que les exija rendición de cuentas, manejan millones de balboas sin engorrosas auditoría de fin de periodo fiscal, no pagan impuestos por los “fondos“que reciben, y encima de esto se perpetúan en la dirección de su empresa Suntracs. Son tan buenos “empresarios” que fundaron su partido, y el presidente del FAD aparece en las conferencias de prensa junto a Saúl y Genaro arengando a los sufridos trabajadores. Saúl y Genaro han llegado hasta el extremo, que expulsan a todo aquel que se atreve a protestar por la demora en el pago de las migajas que les dan semanalmente mientras dura la “huelga”, no hay ministerio de trabajo que proteja y defienda a los obreros expulsados.
En días pasados asistí a “gabinete de cafetería”, el tema en mesa era quién aguantaba más la huelga -compañías constructoras o Suntracs- señale que Suntracs aguantaba más, y expliqué lo siguiente: Saúl y Genaro no tienen nada que perder, están sentados sobre plazos fijos de millones de balboas, que les producen cientos de miles de balboas en intereses mensuales, manejan estos fondos a su libre albedrío y se pagan sus quincenas sin sacrificarse.
En el otro extremo, las compañías constructoras están sometidas al pago de los intereses de los financiamientos bancarios, los atrasos en las obras acarrean costos adicionales que en algunos casos las conducirán a la ruina, y no tienen quién les ayude con fondos cada quincena. ¿Quién cree usted, amable lector, que aguanta más?
De vuelta al tema político de la próxima campaña y los posibles actuales candidatos a presidente de los diferentes partidos, ninguno ha presentado propuestas, aunque hay un expresidente que no se pronuncia cómo se decidió a participar, pero que sí hace algunas propuestas interesantes.
Así las cosas, hasta cuando debemos esperar, habrá plan B de acción y decisión, o caeremos los electores en lo mismo de siempre. Creo que sí hay partido y candidato que lidere correcciones urgentes para beneficio del país. Usted, amable lector, ¿qué cree?
El autor es comentarista y analista político