CAMBIO DE GOBIERNO

Quedan 15… en 15…

Se acerca la hora. Para unos, quedan 15 días antes de un cambio radical de vida, porque se les terminan sus cinco años de dedicación a la función pública en la que no ha habido horarios ni fines de semana.

Para otros, en 15 cortos días iniciarán un cambio radical de vida en que asumirán todos los problemas de la nación; esto exigirá un trabajo arduo de 24 horas al día, 7 días a la semana. Puede ser que trabajen 12-14 horas al día, pero las demás serán horas con el pensamiento dedicado a los líos y problemas… a la vez que se someten a estar en la mira de los ciudadanos… para bien… pero también para mal.

Hasta ahora, en estos días, diga lo que diga cada grupo, la ciudadanía percibe una transición inusualmente civilizada y fluida (aun cuando la realidad seguramente tenga tensiones naturales)... y el grupo que está por tomar posesión está diciendo mayormente lo que la ciudadanía quiere oír: “estamos listos”, “escucharemos”, “concertaremos”, “decidiremos”, “accionaremos”, “actuaremos con transparencia”, “los fondos públicos son sagrados”… y cosas similares.

Los nombramientos de conocidos son de gente experimentada y seria, respetados tanto nacional como internacionalmente. Los nuevos y desconocidos tienen preparación profesional y hojas de vida que impresionan.

Con excepción de algunas frases estridentes partidarias de poca consideración, y algunas quejas que yo tildaría como “de lloradera” de poca monta y de ninguna importancia para la ciudadanía, lo dicho es coincidente con la “alineación” que ha anunciado el nuevo presidente Laurentino Cortizo.

Ya salió consensuado un documento de la Concertación Nacional para el Desarrollo referente a reformas puntuales a la Constitución, que el presidente Cortizo usará como base para las reformas que propondrá a la nueva Asamblea, así es que ese tema importantísimo ya tiene un valioso adelanto.

Faltan algunos nombramientos vitales que por ley o reglamento demorarán, como el del contralor, el director de la Caja de Seguro Social, el director del Idaan (entidad que requiere radical transformación) y el Plan Nacional de Aguas, el gerente del Banco Nacional (que requiere continuismo de su buen manejo) , el jefe del Consejo de Seguridad (hubo controversia con el designado jefe de Policía por su relación con Martinelli, que esperamos haya quedado en el pasado), del director de Turismo, quien requiere tener experiencia, - pero más que eso–, capacidad de acción inmediata como factor reactivador que permee a todos los sectores socioeconómicos… y así muchos otros nombramientos.

Por la cantidad de magistrados y directores del Canal que le toca al nuevo presidente nombrar, ojalá los nombrados cuenten con una cristalina independencia y respetado conocimiento jurídico, para que toda la ciudadanía se sienta tranquila y orgullosa. En el Canal me gustaría ver a un obrero o campesino que represente al Panamá profundo, además de ser reconocido por su acrisolada honradez.

Asuntos pendientes de resolver hay muchos, y muy variados. Entre estos hay uno que sobresale por su posible impacto negativo para la vitalmente importante inversión extranjera; esa es la mina . Una inversión de $6 mil 300 millones y 4 mil empleados, por iniciar operación, No puede estar en un limbo jurídico. Soy antimina, pero ya ese barco zarpó.

Ahora hay que resolver, sin que los mercados de valores de Canadá y EU anoten un escándalo de muerte.

Finalmente: ya se siente la ola de optimismo natural en nuestro país con la llegada de cada nuevo gobierno.

Ahora solo falta la acción vigorosa para que esa ola positiva (que no está ni puede estar en las cuentas de los economistas) tenga una larga duración e impulse las cifras económicas y ayude a reducir la inaceptable polarización social del país.

El autor es fundador del diario ‘La Prensa’.

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