ASAMBLEA NACIONAL

Reglamentos, discursos y otros temas

En dos semanas que lleva instalada la nueva Asamblea Nacional, la bancada independiente ha dado muestras de su intención de cambiar las malas prácticas de los diputados que parecen haberse enquistado en el pleno por los últimos 20 años.

Antes de tomar posesión, los cinco integrantes de la primera bancada independiente, Gabriel Silva, Juan Diego Vásquez, Edison Broce, Adán Bejerano y Raúl Fernández, se despojaron de algunos privilegios establecidos en el reglamento interno de la Asamblea y que ellos consideran excesivos, tales como la exoneración de vehículos, la franquicia telefónica, la franquicia postal y el pago cuando no asistan a sus labores.

Dieron muestra de firmeza en sus convicciones democráticas cuando, en la elección de los directivos de la Asamblea, no respaldaron con su voto a figuras que han sido cuestionadas por su falta de transparencia, el abuso de las planillas y los diversos escándalos de corrupción, como el de Pandeportes.

En la primera semana, el diputado Juan Diego Vásquez presentó una extensa modificación al reglamento interno que incluye, entre otras cosas, el descuento por ausencias injustificadas, la transparencia en el manejo de los recursos y en la publicación de los proyectos de ley durante toda su discusión. Incluye, también, la obligatoriedad del voto nominal, para que la ciudadanía pueda saber cómo vota su diputado en cada debate que se dé en la Asamblea.

Por otro lado, el diputado Gabriel Silva publicó los perfiles y abrió a concurso las posiciones del personal de apoyo que necesita para ejecutar su labor en la Asamblea. Esta acción es un mensaje alto y claro de que estas posiciones no son botines políticos para repartir entre amigos y familiares, o para contratar colaboradores políticos como recompensa por su apoyo electoral.

Asimismo, el diputado Edison Broce abrió las puertas de su despacho para todo aquel ciudadano que quiera presentar un proyecto de ley para la protección del medio ambiente, siendo coherente y consistente con sus promesas de campaña.

Adicionalmente de estas muestras de su compromiso con impulsar el cambio que se requiere en la Asamblea, estos tres diputados, Gabriel Silva, Juan Diego Vásquez y Edison Broce, siendo abogados no solicitaron la licencia para continuar ejerciendo como abogados durante horas laborales de la Asamblea. A pesar de que es una facultad que les otorga la Constitución, “el ejercicio del cargo de diputado, por su propio desempeño de funciones, es incompatible con un cargo o empleo público o privado o gestionar en nombre propio o ajeno asuntos ante agencias públicas o tribunales de justicia”: Juan Antonio Tejada, defensor del Pueblo (2001-2006).

“Siendo abogado no tomé la licencia. Para mí hay un evidente conflicto de interés entre ser diputado y litigar. Hay suficiente trabajo en la Asamblea”: Gabriel Silva, diputado por el circuito 8-7.

Estas son las actitudes que necesitamos de todos nuestros diputados para que podamos tener una Asamblea que cumpla su rol en democracia y donde los ciudadanos nos sintamos bien representados.

Sobre el discurso xenófobo, solo quisiera decir que tendrá la importancia y atención que le demos. Tenemos muchas otras cosas que debatir para dedicarle tiempo y esfuerzo a una iniciativa que sale de un discurso de odio, y que, lejos de resolver los problemas de inmigración, genera división entre los panameños. El tema migratorio debe ser revisado con el fin de proteger los mejores intereses nacionales, respetando los derechos humanos, la dignidad de las personas y garantizando que las personas que ingresan en nuestro país lo hagan cumpliendo las leyes.

Algunas malas prácticas que aún continúan, tal como la de utilizar el periodo de incidencias para calumniar o afectar públicamente la honra y reputación de empresarios y profesionales reconocidos, sin pruebas y con la sola motivación de dañar y difamar, también debería ser revisado. Si un diputado genuinamente quiere denunciar a una persona o empresa, no tendrá que esconderse de manera tan cobarde en el blindaje que le da ese espacio. Todo aquel diputado responsable debe presentar las denuncias, con pruebas, ante las autoridades. A propósito, si no es capaz de probarlo, perfectamente sería sujeto de una demanda por parte del afectado.

La autora es miembro de Movin y conductora de ‘Sal y pimienta’ 

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