El 12 de junio de 2017, el presidente de la República de Panamá, Juan Carlos Varela, anunció el inicio de relaciones diplomáticas con la República Popular China, pero, ¿conocemos realmente los beneficios que trae consigo el establecimiento de relaciones con China?
Estamos todos alarmados por la abrupta ruptura de las relaciones con Taiwán, pero es importante recordar que la República Popular China es la primera economía mundial, que según el Fondo Monetario Internacional (FMI) representa el 16.47% del producto interno bruto (PIB) mundial medido en paridad de poder adquisitivo frente al 16.27% de Estados Unidos y el segundo puesto en PIB nominal.
Es el país más poblado del mundo, con más de mil 300 millones de habitantes, además, es el segundo usuario del Canal de Panamá con 44 millones de toneladas largas (18.26%), después de Estados Unidos, con 164 millones de toneladas largas (68.29%), cifra oficial de la Autoridad del Canal de Panamá al cierre del año fiscal 2017, y también es el primer proveedor de la Zona Libre de Colón.
Establecer relaciones diplomáticas con la República Popular China es un paso totalmente positivo ya que, como país, nos genera oportunidades, especialmente en el campo tecnológico, turístico, educativo y logístico.
Hace unos años, durante la ampliación del Canal de Panamá, compañías chinas quisieron involucrarse en el proyecto, pero Estados Unidos no lo permitió. Sin embargo, el consorcio integrado por China Harbour Engineering Company Ltd. (CHEC) y Jan de Nul es un gran ejemplo de los beneficios que tiene Panamá por establecer relaciones con China, ya que han comenzado la construcción de un puerto para cruceros en la calzada de Amador en isla Perico, donde se recibirán dos megabuques de forma simultánea, con un total de hasta 10 mil pasajeros.
Al igual que en el sector comercial y logístico, se espera que el sector educativo también reciba un impulso por parte de la República Popular China, brindando becas a los panameños y que el sector turístico tenga un incremento, debido al creciente número de turistas chinos en territorio panameño e incluso se habla de la posibilidad de crear un vuelo chárter para facilitar la conexión entre estas dos naciones.
Son muchos los beneficios que trae consigo esta alianza, razón por la cual la considero una decisión acertada por parte del Gobierno panameño desde el punto de vista numérico, y aunque resulten difíciles los temas de negociación y acuerdos con este país, se espera que los futuros acuerdos que se generen sean un beneficio bilateral entre ambos y así lograr potenciar la economía nacional.
Analizando esto, salta a la vista que se abre paso a las relaciones estratégicas del país, en donde Panamá deberá hacer todo lo posible para potenciar el flujo del Canal y producir de manera más eficiente, económica y competitiva.
¿Solo Panamá tendrá beneficios? Definitivamente no, pues Panamá será el puente entre China y Latinoamérica, ya que la posición geográfica de nuestro istmo le permitirá al gigante asiático acceder de forma factible a la región, lo que se traduce en nuevos empleos y capacitaciones.
¿Qué pasará con las exportaciones hacia Taiwán? Es una de las preguntas que debemos analizar, si bien Taiwán no estaba dentro de los 15 primeros clientes del Canal de Panamá, este año logró ocupar esa posición, ya que sus grandes navieras, como Evergreen, optan por esta ruta, sin embargo, se trata de velar e impulsar la economía de nuestro país, después de todo, seremos destino turístico para mil 300 millones de personas.
La autora es estudiante de maestría de la UIP