Publicado en la página 2A, de la sección Panorama del diario ‘La Prensa’, el miércoles 2 de enero de 2019.
Con ánimo de colaborar con la labor periodística, y siempre guardando el mayor de los respetos, comentamos el artículo denominado “Los sobornos de Siemens y Mossack Fonseca” del diario La Prensa, fechado miércoles 2 de enero de 2019.
El artículo lee sobre “un intercambio de información judicial entre Alemania y Panamá”. En realidad, dando lectura a la Providencia de la Fiscalía Segunda Especializada contra la Delincuencia Organizada, se puede observar en la foja 143693 y siguientes del expediente denominado “Panamá Papers”, que solo hubo diligencias practicadas por las autoridades alemanas en atención a una solicitud de asistencia judicial internacional hecha por Panamá el 2 de junio de 2016, contestada mediante nota FSAI-3524-18 de 29 de noviembre de 2018 proveniente de Múnich. No se ve en el expediente ninguna solicitud presentada por Alemania para la práctica de diligencias en Panamá. Por ello, no se trata de un “intercambio”, sino solamente de un suministro de información en una sola vía, de Alemania hacia Panamá.
El artículo enfatiza que tal intercambio “permitió que las autoridades del país europeo reabrieran un caso contra ejecutivos de la transnacional Siemens por ocultamiento de fondos no declarados que presuntamente fueron utilizados para el pago de sobornos en varios países”. No obstante, en la Providencia Indagatoria y en el expediente del caso Panamá Papers en foja 143697 se señala que hubo un informe de la Fiscalía alemana donde se deja saber a Panamá que se reabrieron investigaciones en Alemania a raíz de una denuncia penal presentada por Siemens A.G. donde nada tuvo que ver ninguna información recibida desde Panamá, ni ningún intercambio.
Esta nueva investigación de 2016 lleva el número de archivo 403 Js 172247/16 de la Fiscalía de Múnich y la apertura es por “sospecha de malversación” de al menos dos (2) millones de dólares que el ejecutivo de Siemens A.G. no devolvió Siemens A.G. [sic].
Si bien es cierto que el artículo 2079 del Código Judicial de Panamá establece que “la presunción de inocencia del imputado obliga a guardar reservas en cuanto a su nombre… y el incumplimiento de esta disposición constituirá delito de calumnia…”, de todas formas, ya esta norma ha sido ampliamente quebrantada, por lo que es recomendable para el diario La Prensa revelar el nombre del ejecutivo de Siemens para quien la nueva investigación se abrió en Múnich en 2016. Su nombre es Hans-Joachim Kohlsdorf. Igualmente, se abrió en Múnich investigación para Dirk Brauer (exsocio de Mossfon-Asset Management) en el tema de “ayuda a la malversación” (Foja 143698 del expediente).
El artículo también lee que los fondos “presuntamente fueron utilizados para pagar sobornos en varios países”. Pero el artículo obvia decir que no consta prueba alguna de ningún soborno pagado de los dineros que pasaron por sociedades administradas por Mossfon.
El artículo también lee que “las transferencias detectadas se originaron en las cuentas bancarias en Múnich [año 2008, hace 11 años], en donde estaba depositado el dinero ilícito que pertenecía a los ejecutivos de Siemens”. Es bueno hacer la precisión de que entre las fojas 143642 y 143749 (providencia indagatoria) se concreta que los dineros no provenían de bancos en Múnich, sino de los bancos y casas de valores: Wall Street Securities (Panamá), B.G. Valores (Panamá), Helm Bank (Caimán), Banco Argentaria (después BBVA y ahora Bac International – Panamá), Dresdner Bank (Suiza), UBS Bank (Zúrich – Suiza), Banco Continental (Panamá) y Banco Alemán – Platina (Panamá).
El artículo también lee que los ejecutivos de Siemens “llegaron a acuerdos judiciales y reconocieron la existencia de los fondos mal habidos”, pero obvia esclarecer que los nombres de estos ejecutivos son Hans-Joachim Kohlsdorf y Rodolfo Prada Serrano y que estos acuerdos significaron un acuerdo de multa y sobreseimiento del 6to. Tribunal Penal del Distrito de Múnich, mediante fallo de agosto de 2012, según consta en foja 143695 del expediente de Panamá Papers (hace siete años).
El artículo igualmente afirma que el socio de Mossfon Asset Management Dirk Brauer, “de nacionalidad alemana, confesó que conocía la procedencia ilícita del dinero”, no obstante, se puede leer el interrogatorio de Brauer de 2 de julio de 2018 ante la Fiscalía de Múnich (foja 143698) y este indica que “en el transcurso de 2007 –hace doce (12) años–, los ejecutivos de Siemens tuvieron que encontrar una manera de devolver sus fondos de activos abiertos del grupo Siemens A.G. detrás de los fondos fuera de balance…”.
En ninguna parte del expediente se lee que Brauer haya expresado que los fondos eran de procedencia ilícita.
El artículo adicionalmente expresa que “los dueños y fundadores del extinto bufete Ramón Fonseca Mora y Jurgen Mossack recibían el 5% de cada transferencia bancaria”. Después de realizar una lectura detallada y pormenorizada de la Providencia Indagatoria nada se observa que establezca esto. Quizás el periodista leyó performance fee de Mossfon Asset Management (entidad donde Mossack y Fonseca eran los dueños). El performance fee en cuentas de carteras de valores suele ser un aproximado de 5% de la ganancia de la cuenta al año, pero solamente si hay ganancias. Por otro lado, el honorario por los servicios de Escrow, según se puede desprender de los Panamá Papers, eran del 0.05%. Al periodista le faltaron dos (2) ceros y ahondar un poco en la explicación.
El artículo además establece que “se trata de una operación con características similares a la investigación en la que se vincula a la firma Mossack Fonseca con el caso Lava Jato”. Es oportuno corregir que el tema Lava Jato para nada involucra a Mossfon Asset Management y los procesos fueron muy diferentes, en continentes diferentes, en circunstancias diferentes y en fechas muy diferentes. La relación de Mossfon con los clientes del caso Siemens comienza formalmente en 2008, mientras que la relación Mossfon con presuntos implicados en temas de Petrobras empieza en 2013. Y a los ejecutivos de Siemens se les exoneró de toda culpa en 2012. El tema de Lava Jato tiene como subyacente una presunta corrupción gubernamental, mientras que el tema Siemens A.G. tiene como subyacente un tema de manejo privado contable “fuera de balance”.
Sería de buen beneficio para la opinión pública que el diario La Prensa diese los nombres y puestos de los sobornados por ejecutivos de Siemens A.G. Al menos un nombre de algún sobornado sería atinado, que haya recibido cualquier pago por parte de algún ejecutivo atendido por Mossfon en el caso Siemens A.G. La opinión pública merece conocer en qué países y qué servidores públicos recibieron sobornos.
Ramsés Owens Abogado
