SALUD

Resistencia a los antibióticos

Actualmente, se escucha y se lee en muchos medios de comunicación que existe un problema con el creciente aumento de bacterias resistentes a los antibióticos y se promueven acciones para minimizar el fenómeno; sin embargo, el ciudadano común no presta atención, hasta que le toca directamente a él o a sus familiares cercanos.

Se trata de un grave y creciente problema que consiste en la aparición de bacterias resistentes a varios o todos los antibióticos disponibles. Consiste en la capacidad que tienen las bacterias de impedir que los antibióticos actúen sobre ellas. Esto significa que no hay cura para la enfermedad producida por esa bacteria, la infección persiste y puede transmitirse a otras personas. Esto nos remontaría a la era pre-antibióticos, cuando todos los pacientes que tenían una enfermedad infecciosa, inevitablemente fallecían.

En términos sencillos, si usted tiene una infección pulmonar (neumonía) y es producida por una bacteria sensible, puede ser que con un tratamiento de Penicilina por 7 a 10 días, quede curado efectivamente. Si el mismo padecimiento es producido por una bacteria resistente o multirresistente, su enfermedad se verá complicada y difícil de tratar: requerirá el uso de unos antibióticos más costosos, se incrementará el tiempo de hospitalización, necesitará cuidados intensivos y su vida estará en peligro.

Aclarando, no es la persona que se hace resistente a los antibióticos, son las bacterias las que se vuelven resistentes (las bacterias de su flora normal o las adquiridas), como mecanismo de defensa, haciendo que estas sustancias no las afecten.

En Estados Unidos, el CDC (Centro de Control y Prevencion de Enfermedades) reporta que anualmente unas 35,000 personas mueren en los hospitales a causa de bacterias multiresistentes (una muerte cada 15 minutos) y, según las Naciones Unidas, unas 700,000 personas mueren en el mundo por la misma causa. En nuestro medio, no tenemos cifras bien cuantificadas, pero las estimadas son preocupantes.

La resistencia a los antibióticos pone en riesgo los logros y adelantos de la medicina moderna. Si se pierde la eficacia de los antibióticos, primeramente no tendremos como prevenir y tratar las infecciones, segundo, los procedimientos invasivos, los transplantes de órganos, las quimioterapias y los procedimientos quirúrgicos grandes, se verán afectados y serán mas riesgosos.

En este sentido, la OMS (Organización Mundial de la Salud) ha emitido la alerta de que la resistencia a los antibióticos es una de las mayores amenazas para la salud mundial, la seguridad alimentaria y el desarrollo, por lo que ha lanzado un plan de acción mundial que contempla objetivos estratégicos para su implementación y desarrollo.

El plan ha sido extendido a todos los estados miembros, a través del establecimiento de planes nacionales RAM (Plan de Resistencia Antimicrobiana) basados en 5 objetivos fundamentales: Mejorar la sensibilización y los conocimientos sobre la resistencia bacteriana, reforzar la vigilancia y la investigación, reducir la incidencia de infecciones, optimizar el uso de los antimicrobianos y asegurar que se realicen inversiones sostenibles para esta lucha.

¿Podemos nosotros como ciudadanos, contribuir a la reducción de este problema? Por supuesto que si: promueva los siguiente consejos

-Nunca se automedique con antibióticos ni los indique a sus familiares y vecinos

-Solo tome antibióticos prescritos por un médico certificado y siga al pie de la letra sus instrucciones

-No solicite a su médico que le haga recetas con antibióticos

-Cuando a su hijo le receten un antibiótico, pregunte si tiene una enfermedad bacteriana (las infecciones virales no se curan con antibióticos)

-No utilice antibióticos que le hayan sobrado

-Lávese las manos con agua y jabón frecuentemente para evitar infecciones

-Cumpla con todas las vacunas del esquema nacional recomendado

A los profesionales médicos los exhortamos a utilizar juiciosamente los antibióticos, prescribiéndolos solamente para infecciones producidas por bacterias, a las dosis adecuadas y por el tiempo estipulado por las guías terapéuticas.

El problema no es fácil de abordar porque es un fenómeno natural complejo y multicausal, que no solo se produce por el uso inadecuado de los antibioticos a nivel clínico, si no también por usar antibióticos en la agricultura, acuicultura, medicina veterinaria y otros ambitos, como promotores de crecimiento en anmimales.

Comencemos concientizandonos del problema y tomando acciones en la medida de nuestras posibilidades como ciudadanos responsables.

El autor es médico especialista en Microbiología Clínica

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