<div class="nav-bot-temas"></div>
ESTADOS UNIDOS

Retos en la ‘tubería’ financiera

El martes 17 de septiembre de 2019, el mercado de financiamiento a corto plazo o repurchase market (mejor conocido coloquialmente como el mercado de “repos”), sufrió una interrupción (obstrucción) en el flujo del dinero overnight (compra y venta de activos financieros de una noche por parte de bancos y otras instituciones financieras). Dicha obstrucción en las “tuberías” del sistema financiero se manifestó en el dispare en la tasa de interés repo de un 2.31% (promedio anual histórico), hasta una cotización máxima de 10%. Esto generó una desviación significativa de la tasa de referencia que la Reserva Federal de los EE.UU. (FED) establece como rango objetivo entre 2.00 y 2.25% para las operaciones overnight.

Aunque a la fecha no tenemos claro todas las razones por la cual se presentó esta anomalía (mas sobre esto abajo), la misma representa una debilidad del mercado que podría tener implicaciones negativas para todo el sistema financiero – recordemos que la Crisis Financiera Global comenzó en parte por el mismo “trabe” de las tuberías de financiamiento a corto plazo. En ese momento, el sistema quedó con dinero insuficiente para permitirle a los bancos pagar sus obligaciones diarias (salarios, por ejemplo)

Un acuerdo repo es el equivalente a un préstamo garantizado a corto plazo: El banco – para cubrir sus necesidades financieras diarias – ofrece títulos gubernamentales como colateral a inversionistas a cambio de efectivo. Al día siguiente (por ende el uso de la palabra ‘overnight’), este banco recompra dichos títulos por un precio levemente mayor al valor pactado la noche anterior – este diferencial entre el precio original y el precio de recompra es la denominada tasa repo.

La importancia del mercado de repo no termina ahí; la tasa repo es también utilizada por la FED para ajustar las reservas de los bancos/instituciones financieras y gestionar la oferta de dinero en el sistema financiero, con el objetivo de mantener una expansión económica constante y estable.

Para aminorar la situación descrita anteriormente, la FED ha venido inyectando dinero al sistema para bajar y controlar la tasa repo – la ley de oferta/demanda nos dice que introducir más dinero abarataría su costo en este mercado. Desde el 17 al 25 de septiembre, la FED inyectó un total de $524 mil millones al sistema bancario (25% aproximadamente del tamaño del mercado repo). Posteriormente, el miércoles 18, la FED anunció un corte a su tasa objetivo de 2.25% a 2.00%, es decir 25 puntos base, para incentivar el consumo ante una posible desaceleración económica y paralelamente, forzar que la tasa repo baje a niveles normales.

Según el consenso del mercado hasta el momento, los factores que influyeron el súbito aumento de la tasa repo son; 1) La escasez en las reservas de los bancos debido al pago de impuestos corporativos (cerca de $80-100 mil millones), causando un desplazamiento de los depósitos del sector privado hacia el Tesoro; 2) La compra de bonos emitidos por el gobierno de los Estados Unidos, ocasionando que los fondos de las cuentas de money market, que usualmente se utilizan para realizar las transacciones repo, se asignaran a compras de dichos títulos de deuda. Por el lado especulativo, se ha mencionado en la prensa si pudiesen existir algún o algunos bancos o instituciones financieras con posibles problemas de liquidez. Esperemos esta última se quede en la especulación solamente.

Lo cierto es que la FED todavía cuenta con una amplia caja de herramientas de intervención y de voluntad institucional (por su independencia del órgano ejecutivo) para manejar esta situación. Sin embargo, la lección para el sistema financiero, incluyendo el nuestro, es que debemos estar siempre vigilantes por los actores financieros dentro del sistema y velar que las tuberías del sistema financiero – las cuales son imprescindibles para el funcionamiento y crecimiento económico estable – se encuentren siempre libres de obstrucción.

El autor es secretario técnico del Fondo de Ahorro de Panamá

Edición Impresa

ENVÍOS POR EMAIL