En múltiples conversaciones con colegas, no solo médicos, sino profesionales de carreras de la salud, he expuesto mi diagnóstico de la situación de salud en el mundo en general y en Panamá, en particular.
Siempre coincidimos en que es claro, que es la actitud de la gente (personal de salud y pacientes) lo que hay que cambiar.
Pero cuando nos toca a cada uno de nosotros hacer el cambio, ya las cosas “no se ven tan claras”. Es decir, es muy fácil hacer el diagnóstico, pero cuando nos corresponde salir de nuestra “zona de confort”, ya no queremos apoyar. Esto, según lo que aprendí en casa y en la escuela, se llama hipocresía.
Aunque suene duro, es la realidad si queremos tener un mejor país. Necesitamos dejar de ser hipócritas con nosotros mismos y hacer el cambio que creemos es la solución.
Por ejemplo, con frecuencia criticamos los accidentes fatales por imprudencia, pero, ¿cuántas veces chateamos o tomamos o conversamos por teléfono, mientras manejamos? Pregunto: ¿no es esto hacer lo que criticamos? Claro que lo es, pero si no ocurre un accidente, nadie le presta importancia, y lo que es peor, ni siquiera nos damos cuenta de que está mal. Inclusive hasta lo tratamos de justificar en algunas ocasiones.
Y esto lo hacemos todos. No miremos para otro lado. Todos en alguna o más de una ocasión lo hemos hecho. Ya es hora de hacer un alto y en verdad cambiar la conducta hacia una más sana, que sirva de ejemplo y que realmente sea congruente con nuestro pensamiento.
Criticar a quienes tiran la basura en las calles, pero por otro lado, ensuciar lo que no es mío; criticar a los maestros, pero por otro lado, desautorizarlos frente a los niños.
Criticar falta de medicinas, pero pedir recetas para “tener en la casa por si necesito”. Aplaudir normas que distancien la política y el amiguismo de méritos, pero por otro lado, pedir favores para evadir esta condición.
El día a día está lleno de este tipo de conductas. Dejemos la hipocresía y actuemos con verdadero interés en los demás.
Exhorto a todos los panameños a de una vez por todas cambiar de actitud y poner la honestidad, trabajo y responsabilidad por delante de todo. Esto nos dará un mejor país, con paz social.
El autor es ministro de Salud.
