La Operación Soberanía cambió el rumbo de las negociaciones canaleras, de la tradicional revisión se exigió la abrogaclón del Panamá cede.
La juventud rompió los paradigmas de las relaciones con el imperio de Wall Street, se venció la agresión psicológica, se les perdió el temor y se afirmó al mundo que desde el 2 de mayo de 1958 nuestro objetivo era la eliminación del enclave colonial con su perpetuidad y zonians.
La marcha patriótica del 3 de noviembre de 1959, por la avenida 4 de Julio, fue la respuesta a la amenaza de la policía zoneíta de que nunca más permitirían otra acción nacionalista en el área canalera. Ese día la violencia de la policía norteamericana y de su ejército provocó más de 100 heridos de perdigones, toletazos y de bayoneta, es el antecedente directo del 9 de enero.
Roberto F. Chiari en 1959 tuvo un acercamiento con el movimiento estudiantil, se dio una entrevista con Gonzalo Tapia, que luego fue su ministro de la Presidencia.
Roberto Chiari quería conocer de primera mano los reclamos de la juventud y su determinación de izar de manera definitiva la bandera nacional en la Zona del Canal.
Al llegar a la presidencia en 1960, inmediatamente se pone en contacto con John F. Keenedy y le plantea el problema de las banderas y del peligro de un enfrentamiento mayor con la juventud panameña.
Logra firmar el acuerdo de 1963 de izar la bandera panameña a partir del 1 de enero de 1964 en los sitios públicos de la zona canalera, la falta de cumplimiento por parte de los zonians fue el detonante del 9 de enero de 1964.
El presidente de la dignidad rompe relaciones con el coloso del norte, fue una decisión personal, era consciente de todas sus implicaciones. Nunca dudó en proceder con responsabilidad y honor.
La Operación Soberanía alcanzaba una nueva dimensión geopolítica. Es la historia silenciada de un hito referencial en el devenir panameño. La épica de la soberanía logró que el Canal se convirtiera en el mayor patrimonio nacional.
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