Nuevas reglamentaciones introducidas al Código Electoral, señalan el 4 de marzo como fecha de inicio oficial de elecciones de mayo de 2019. Por vez primera son solo 60 días, durante los cuales se podrá desarrollar campaña política. A pesar de que algunos políticos se quejan de lo corto del tiempo, percibo un alivio en la ciudadanía por cuanto comparada con años electorales anteriores, para esta fecha ya estaba la ciudad empapelada, llena de banderines alusivos a los candidatos en disputa, y el ruido de altoparlantes en las calles junto a las cuñas de radio y televisión, nos tenían abrumados y hastiados, deseando que pasaran rápidamente las elecciones. En otros países, sobre todo de Europa, el periodo de campaña es de solo 30 días, y ves en las calles muy poca alusión a los candidatos, y mucho menos bulla electorera. Espero que algún día Panamá, ya más civilizada, escoja sus candidatos solo por sus méritos éticos, morales y su ejecutoria detallada en hoja de vida. Solo docencia permanente nos permitirá llegar a esa ansiada etapa, por eso aplaudimos las acciones tomadas por el Tribunal Electoral de regular el tiempo y restringir la emisión de propaganda engañosa, ofensiva y no edificante, haciendo a cada uno responsable de lo que emita y publique. Debemos evitar al máximo campañas sucias, cada uno debe negarse a reenviar mensajes que denigren a los candidatos. Más aun, debemos negarnos a participar en la confección y distribución en redes de mensajes que ofendan y menoscaben la dignidad de los candidatos y sus familiares.
Los electores debemos informarnos sobre la hoja de vida de cada candidato que nos corresponda votar, no aceptar dádivas a cambio de nuestro voto y conocer las consecuencias de vender nuestro voto, ya sea por plata o por promesas de puestos.
Entendamos que los candidatos que así se comporten son los que se pasarán cinco años robando para recuperar lo que invirtieron comprando votos.
La verdad es la única realidad, los candidatos deben comprometerse con la realidad. Estamos hasta la coronilla de engaños, promesas no cumplidas, corrupción y lentitud en ejecución de programas de gobierno prometidos en campañas. Percibo mucha decepción y desconfianza hacia algunos políticos y algunos partidos… Estos últimos 10 años han sido, y son, muy negativos para la clase política, las razones sobran. Le han borrado a la población las esperanzas de mejor calidad de vida, a pesar de los millonarios ingresos que aporta el Canal, y de los millonarios presupuestos programados por los dos últimos gobiernos. Se descuidó la inversión en producción agropecuaria y se invirtió en cemento, y este último es difícil de digerir, por muy rápido que me transporte a mi casa luego de terminar mi día de trabajo… Quizás llego más rápido a encontrar la olla casi vacía por lo caro de la comida, sobre todo la importada. Hay siete candidatos a la elección presidencial, hay más especulaciones que candidatos, pienso que al final la disputa será entre Laurentino Cortizo Cohen, Ana Matilde Gómez y Marco Ameglio.
Abogamos por invertir en educación como fórmula primaria para aprender a evaluar cómo escoger candidatos para que ocupen puestos de elección popular. Educación en ética y moral para no apadrinar corrupción que roba recursos necesarios para los más necesitados, y para todos. Educarse para estar al nivel de las nuevas tecnologías que permitirán desarrollarnos como individuos, y perfeccionar el desarrollo de un país próspero para todos, siempre en democracia. Mientras más educados, menos oportunidad tendrán las ideologías extremas de comernos el cerebro para usándonos, perpetuarse en el poder. La educación debe ser una estrella en nuestro transitar por la vida, el lucero que ilumine nuestras esperanzas. Todos los registrados en el padrón electoral tenemos nuestra preferencia para presidente del país, negarlo sería hipocresía, no escapo a esta realidad.
Hay mucho que corregir, para esto requerimos de un buen gobierno, mas no un mesías. Requerimos alguien con equipo de trabajo con experiencia, que no improvise y haga todo más lento cometiendo muchos errores. Equipo que desde el primer día corrija oportunamente y desarrolle efectivamente. Urge un presidente honesto, capaz, con voluntad de servirnos y no de servirse de nosotros. Veo a un candidato retratado en esta modesta descripción, ojalá sea el tuyo también.
Así lo percibo, así lo escribo.
El autor es ciudadano