En este momento se está iniciando la época de lluvias en Panamá y es la temporada de más trabajo para el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc). ¿Está preparado para afrontar desastres hidrológicos, meteorológicos o geofísicos? Para nadie es un secreto que Panamá es vulnerable a inundaciones, lo que acarrea pérdidas materiales importantes, y en el peor de los casos de vidas humanas. En declaraciones, el director del Sinaproc, José Donderis, manifestó que Panamá tiene fuertes estructuras para soportar embates de la naturaleza. ¿Qué pensarán de esta opinión los panameños que apenas tienen dónde dormir o los pobladores de zonas vulnerables del país?
Sinaproc no puede evitar estos desastres naturales, pero tiene en sus manos la capacitación de los miembros pertenecientes a la institución, el equipamiento de materiales y concienciación de la población panameña, la que es importante para mantener informados a todos los panameños ante posibles eventos que pongan en riesgo su integridad personal.
La diferencia entre la vida y la muerte, en este caso, se encuentra en la preparación, orientación e información que pueda tener una persona para enfrentar hechos fuera de lo común.
Para los gobernantes panameños tiene que ser importante la protección de todos y cada uno de los habitantes de Panamá. Cabe destacar que la vulnerabilidad de un sector es distinta a la de otro pues depende de la ubicación geográfica y condiciones de vida que tengan sus pobladores. Por esto es importante que en conjunto con Sinaproc se elaboren programas de educación continua a los panameños para que estos se encuentren preparados ante cualquier incidente que ponga en riesgo la vida o el bienestar de un individuo.
La recomendación internacional es que cuando ocurre un desastre natural las personas afectadas deben estar preparadas para sobrevivir durante 72 horas o más, sin acceso a ningún tipo de comunicación o alimentos, y además deben ser capaces de analizar su situación y aplicar las medidas más apropiadas para garantizar su bienestar. Esta preparación debe ser una actividad de 365 días al año y debe estar reforzada con numerosos simulacros en los lugares de trabajo al igual que en las comunidades.
Una de las funciones de Sinaproc es crear manuales y planes de emergencia, tanto generales como específicos, para casos de desastres naturales o antropogénicos.
Sin embargo, es fundamental que no solo se elaboren manuales, sino que también se cumplan esos principios con la finalidad de minimizar el número de víctimas en un desastre natural.
La autora es estudiante de maestría de UIP
