Isaías 1: 4-6 “¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron a Jehová, provocaron la ira al Santo de Israel, se volvieron atrás. 5 ¿Por qué querréis ser castigados aún? ¿Todavía os rebelaréis? Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente. 6 Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite”.
Estamos en el umbral de una gran oportunidad o un camino lúgubre para Panamá.
Cómo vamos a juzgar al expresidente, si después de las escandalosas declaraciones del pasado 28 de diciembre de 2017 en la Comisión de Credenciales de la Asamblea de diputados, se mostraban documentos de sociedades anónimas creadas por las dos candidatas a magistradas y en cuentas bancarias desde el Caribe hasta Panamá, donde movían dinero de Odebrecht. Una, la fiscal de estos procesos; mi pregunta es: ¿Cómo puede llevar estos procesos? Si ella creó estas empresas.
La otra candidata, vinculada e inscribió algunas de estas empresas. Lo más escandaloso es cuando la abogada exponía, lleva todo a una fundación que tiene como responsable al presidente de la República. La vicepresidenta y el ministro de la Presidencia aparecen en varias de estas empresas. Si lo expresado es cierto, ¿dónde está la Asamblea de diputados y el artículo 160 de la Constitución Política de la República de Panamá? ¿Dónde está la Procuraduría de la Administración? Solo le exigimos al Órgano Judicial, pero los casos llegan “viciados” y sin el “debido proceso” del Ministerio Público. Ya sabemos por qué llegaron así.
Ciudades anegadas varios metros, una canciller que entregó el país a la OCDE y luego sale lamentándose. ¿Incapacidad? La inseguridad volando; la veda de armas continúa, pero el crimen está bien armado.
Manifestaciones liderizadas por personas que no tienen valores por la sociedad, la mujer o niñez.
En Panamá somos más que eso. Debemos cambiar los programas que vemos, escuchamos; formar a nuestros hijos en casa. Hace 20 años se burlaron de “Ricardito”, hace 8 se convirtió en presidente y hace 3 en prófugo.
En Panamá estamos desesperados como sociedad, podríamos llevar a la Presidencia otra vez a una persona equivocada.
Los partidos políticos desprestigiados; sueñan que su gran membresía es su fortaleza; los antecedentes contradicen esto, las pugnas internas son profundas; los independientes cobran fuerza, los movimientos se mantienen en el anonimato, no toman responsabilidad partidaria, se erigen nuevos liderazgos. Lo que nos debe preocupar es si estos liderazgos son lo que necesitamos.
En un programa de televisión durante el Carnaval 2009, vimos en aquel entonces cómo se degradó a la mujer haciendo comentarios vulgares de sus partes íntimas, saltaban de cama en cama. Es el país que tuvimos. ¿Queremos tenerlo de nuevo?
Necesitamos descentralizar el país, reestructurarlo desde la Constitución Política, escoger autoridades con visión de Estado.
No hay debates tecnológicos, en robótica, en el agro. ¿Dónde están las propuestas políticas donde discutimos estos temas?, ¿dónde, dependiendo del producto se maximiza de 30% a 100% la agricultura, la inseminación artificial impulsada por el Estado?
Culpamos a los gobernantes, culpamos a la Corte, culpamos al sistema de gobierno; vemos a un niño tomar un arma y vaciarla en otra persona por un kilo de cocaína; vemos a un esposo matar a su esposa, funcionarios cometer actos de corrupción; pero nos reímos de los programas de televisión donde exaltan a “funcionarios por robar”, cuando “salen en biquinis las mujeres y la tratan como símbolo sexual”, “así somos los panameños”, pero no queremos que nuestras hijas sean maltratadas. Nos quejamos de Rafael Guardia Jaén, pero es el único que está realmente preso, ¿entonces en Panamá que todo es al revés él sería Robin Hood?
Guardemos el corazón de nuestros niños y adolescentes, pues es en el corazón donde comienza la maldad. 1 Corintios 13: 11-13 “11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. 12 Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. 13 Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor”.
El autor es ingeniero industrial
