MUNICIPIO DE PANAMá

Suspensión del subsidio a las OSFL

Las asociaciones sin fines de lucro (OSFL) son organizaciones conformadas voluntariamente entre tres o más personas naturales o jurídicas, con el propósito de desarrollar o llevar a cabo actividades de bien social o interés público con fines lícitos, y que no tengan como fin obtener beneficios monetarios. Bajo el nombre genérico de OSFL se agrupan todas aquellas entidades que cumplen con fines humanitarios, sociales y que no buscan obtener fines lucrativos por la labor que realizan. Es así como en Panamá existen alrededor de mil 800 OSFL que han sido reconocidas por el Ministerio de Gobierno tras un arduo proceso de revisión de sus aplicaciones y que además están reguladas por el Decreto Ejecutivo No. 62 de 30 de marzo 2017.

Estas organizaciones han venido brindando una importante atención humanitaria a la población más vulnerable de nuestro país y abordan problemáticas diversas como pobreza, trabajo infantil, nutrición, salud, prevención de la violencia, cuidado de ancianos abandonados, drogadicción, fortalecimiento de los programas educativos públicos que no contemplan habilidades para la vida, en fin, una cantidad de servicios que con pasión, compromiso, creatividad, innovación y muchas veces hasta con las uñas proveen las OSFL y que hoy día están instauradas como parte del tejido social de Panamá.

En junio de 2016, gracias a la iniciativa de un grupo de líderes de reconocida trayectoria en el mundo de las OSFL, se toma la acertada decisión de unir fuerzas para conectarnos con un propósito que fuese más allá de la labor que individualmente venían realizando desde sus organizaciones. Es así como nace Capadeso, la Cámara Panameña de Desarrollo Social, una red de organizaciones no gubernamentales sin fines de lucro que promueve el desarrollo social en Panamá, cuyo enfoque principal es el de evidenciar el impacto de los aportes del sector, mientras contribuye con su fortalecimiento y fomenta la creación de alianzas estratégicas.

Como gremio que vela por el interés común de no solamente sus miembros, sino del sector de estas organizaciones de Panamá, desde FundaMorgan, miembro activo de Capadeso, vemos con preocupante consternación la noticia y posteriores consecuencias que se van a dar como resultado de la medida que ha tomado la Alcaldía del Municipio capital, en el sentido de suspender provisionalmente los subsidios otorgados a las 55 OSFL que brindan un servicio social a seres humanos que viven situaciones de vulnerabilidad. Esta medida entendemos ha sido tomada luego de que la nueva administración alcaldicia detectó que “ninguna” contaba con el refrendo requerido para el cumplimiento del control previo sobre los fondos públicos que exige la Constitución Nacional. Según el manual para la entrega de subsidios, apoyos económicos, patrocinios u otras ayudas sociales otorgadas por el Municipio de Panamá, adoptado mediante la Resolución Alcaldicia No. 10-2016 del 9 de junio de 2016, acápite D sobre “Presentación de Patrocinios Especiales y Convenios”, se establece que: “cuando la solicitud de patrocinio sea por más de $25mil balboas con 01/100, será necesario suscribir convenio de patrocinio, el cual deberá estar refrendado por el Contralor de la República”. También estipula que el convenio de patrocinio conlleva el otorgamiento de un aporte económico o en especie que tiene como propósito cumplir con objetivos de carácter social, cultural o de colaboración estratégica.

Estas 55 organizaciones han sido aliadas estratégicas del Municipio de Panamá, contribuyendo con su trabajo a mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos; por lo que para nosotros es inaudito que a estas alturas haya salido a la luz pública esta situación irregular, sobre todo cuando el 17 de diciembre de 2018, se publicó el Acuerdo No. 290 del Consejo Municipal de Panamá, el cual aprobó el Presupuesto de Rentas y Gastos del Municipio de Panamá, y el Plan Anual de Obras e Inversiones para el período fiscal 2019. En este decreto se estipula que mediante la Ley 37 de 2009, “que descentraliza la Administración Pública y dicta otras disposiciones”, se modifica la Ley 66 de 2015, que establece que los municipios recibirán el importe del recaudo de impuesto de inmueble para la ejecución de obras y proyectos contenidas en el Plan Anual de Obras e Inversiones, referente a las áreas de educación y salud, deporte y recreación, servicio público domiciliario, infraestructura para la seguridad ciudadana, servicios sociales, turismo y cultura, desarrollo económico social. Este Acuerdo No. 290 le otorga facultades al alcalde para presentar ante el Consejo Municipal el proyecto de presupuesto a más tardar al 15 de noviembre de cada año, para que sea rechazado o aprobado; quiere decir que las subvenciones otorgadas por los servicios brindados por estas 55 organizaciones fueron aprobadas dentro de ese presupuesto y que las transferencias de capital correspondiente a estos proyectos, recibieron su pago por medio de los desembolsos aprobados por Tesorería Municipal, la cual debió cumplir con los procedimientos de verificación requeridos y por ende con lo estipulado en el manual de entrega de subidios.

Lo único que nos queda es solicitar la atención del alcalde capitalino, quien es el líder por elección popular de este Municipio, que quiera ser un verdadero “maverick” (inconformista), pero de la pobreza multidimensional, de la desigualdad, de la discordia, para que entienda que las OSFL son su mejor aliado para lograr los objetivos de desarrollo sostenible 2030 que son parte de su compromiso con la ciudadanía capitalina y, por ende, que estas contribuyen de manera tangible a sus metas estratégicas y a su buena gestión de gobierno.

La autora es miembro de Capadeso y directora de Programas RSE de FundaMorgan

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