Recibo con frecuencia en mi correo comentarios de un prójimo que firma con el nombre de Pailón de la Piragua. Sospecho que es un autodidacta criollo que debe haber leído las obras de Pedro Calderón de la Barca, y pretende imitar –o hacer burla- del insigne literato barroco del Siglo de Oro español.
En unos de sus comentarios establece que no hay nada más absurdo que tener miedo al miedo mismo… Y señala que a los marxistas comunistas no hay que tenerles miedo, a quien hay que temer es a los líderes comunistas que se quedaron allá en la época de Lenin, Marx, Stalin, que al final de los tiempos acabaron con el comunismo. Es decir, fracasaron en la práctica y ejercicio de las doctrinas comunistas. Acá en las Américas hay fracasos ejemplares, como el de Fidel Castro Ruz, Hugo Chávez y Maduro, Ortega y Murillo… quienes concluyeron dándole tan mala imagen al comunismo y son rechazados hasta por sus propios copartidarios. Tan grave es el tema que ni ellos saben cómo salir de los entuertos y distorsiones político-doctrinales introducidas en sus respectivos países. A contrario sensu funcionan los países cuna de la doctrina comunista, quienes ejercen versiones modernas, prosperando económicamente y dando respuestas sociales oportunas y eficientes. Así tenemos a China, Rusia y otros países allegados. Acá en las Américas el ejemplo clásico del éxito socialista, que levanta envidia a los comunistas criollos fracasados, es Uruguay y Pepe Mujica, así como en alguna medida Evo Morales. Aquí es donde pone intensidad Pailón de la Piragua señalando: Al socialismo bien aplicado, con la moderación del centro y énfasis en mejorar la calidad de vida de la sociedad, sin intención de perpetuarse en el poder, no hay que tenerle miedo.
Tengo amigos que son miembros de número del Partido Comunista, que rechazan el socialismo salvaje que imponen extremistas perpetuos gobernantes genocidas que gobiernan países hermanos.
Continua Pailón de la Piragua señalando, advirtiendo, con esa sapiencia vernácula de las noches alumbradas con guaricha, que a Martinelli no hay que tenerle miedo ni preocupación, que es llamarada de capullo. Que aquellos que exigían que el presidente no viajara porque venía el reo en fuga, sospechoso de muchas malandrinadas, estaban muy equivocados y son unos necios, porque a Martinelli no hay que darle más importancia que la que se merece cualquier convicto que paga su pena en cárcel.
De hecho ya llegó, y se le ha aplicado justicia en derecho, y lo que esta dicta es inmediata detención provisional, y allí estará prisionero en El Renacer. Está claro que Martinelli, quien huyó cobardemente, vivirá sin honor ni dignidad el resto de sus días. Continúa señalando que tal como dijo el Toro “Es objeto de vergüenza internacional el tener un ex presidente huyendo y encarcelado en Estados Unidos de Norteamérica”… No hay vergüenza más grande que esa, añade Pailón de la Piragua.
El tema de las diferencias entre el contralor general y los miembros de la Asamblea de Diputados también es objeto de comentarios del criollo vernacular… Inicia manifestando que no hay que tener miedo por cuanto que, por cuatro años, el contralor refrendó todas las planillas de la Asamblea, que ahora se quiere arropar con manto de santidad, tratando de curarse en salud, pero ya es muy tarde. Si acaso la presidenta de la Asamblea es juzgada, con toda seguridad habrá que juzgar al contralor por omisión y negligencia en sus deberes por cuatro años. Dice que resulta muy sospechoso que un policía retirado, días antes de los señalamientos del contralor, exigió cerrar la Asamblea, como preludio para preparar y acondicionar a la comunidad de lo que venía de parte de la Contraloría, allanando el camino al contralor. Continúa señalando que a todas luces hay una violación a la Constitución por cuanto que es clara en quién, cuándo y cómo pueden y deben ser investigados y juzgados los diputados. Dice que esto no es de su gusto, pero es lo que dicta taxativamente la Constitución, y hay que respetarlo.
Manifiesta Pailón de la Piragua que siendo el institucionalista practicante, lo suyo es defensa del fiel cumplimiento de la Constitución, y me solicita que no confunda esta posición con la defensa de la Asamblea y sus miembros, ellos que se defiendan como puedan.
El mundo que ves es creado por lo que tú te enfocas, nunca es tarde para ajustar tus lentes. Muchas gracias a Pailón de la Piragua por sus comentarios, ojalá continúe enviándome sus percepciones.
Así lo percibo, así lo escribo.
El autor es analista político