Corre el año 2023 y, al cierre del primer semestre, las estadísticas de entrada de turistas a Panamá como destino final, mantienen una buena tendencia que indica que se cumplirá al final del año la proyección de recibir a 3 millones de visitantes. No solo eso, el gasto que están realizando esos turistas en nuestro país, podría alcanzar al cierre los B/. 9 mil millones -sin incluir el transporte internacional-, dándole empleo directa o indirectamente a más de 200 mil personas de nuestra población económicamente activa, que se beneficia de la derrama económica, entre otras cosas, porque finalmente hemos logrado extender el tiempo de estadía de esos visitantes en nuestro destino, debido a que les estamos ofreciendo experiencias diferenciadoras y memorables, que ponen en valor nuestra amplia oferta como multidestino (tanto en destinos domésticos, como a través de programas conjuntos con otros países de la región).
No fue fácil llegar a estos resultados, pero la gran diferencia, sin lugar a dudas, la hizo el que todos los actores involucrados en el sector turismo nos pusiéramos la misma camiseta y trabajáramos sinérgicamente por un mismo objetivo: que al destino Panamá le vaya bien. Sí, la clave de todo fue que cada uno “internalizara” que no debíamos vernos como competencia, sino como partes complementarias de una cadena de valor turístico del destino. Y eso fue respaldado a su vez, por una estructura institucional altamente técnica, que creó las condiciones propicias para que se diera un ordenamiento de la actividad turística, se incentivara la inversión privada, la cooperación internacional y el involucramiento de las comunidades locales de forma sostenible y ética, mejorando nuestra cultura turística a través de la capacitación continua, lo que ha permitido que recibamos de la mejor manera posible a nuestros visitantes, logrando que repitan su visita y que se conviertan en agentes multiplicadores de las bondades de nuestro país.
Esto parte en gran medida, de habernos –finalmente- tomado en serio el llamado de hace casi una década, por parte de la Concertación Nacional para el Desarrollo, a impulsar el turismo como un elemento dinamizador e integrador de la economía, asumiéndolo realmente como un sector estratégico nacional, más allá del papel y destinándole los recursos necesarios acorde al retorno potencial que representa. También ayudó el hecho de que se actualizara el Decreto Ley No. 4 de 2008, que creó la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), ayudando a blindar su rol de planificación, desarrollo y fiscalización de la actividad turística, lo que permitió a su vez, profesionalizar al equipo de trabajo, dotando a la institución de un mayor carácter técnico, que respalde la adecuada toma de decisiones sobre la actividad. Adicionalmente, el desarrollo de unidades administrativas especializadas en turismo en los diferentes municipios del país, fue una decisión que empoderó a los gobiernos locales, para dinamizar la economía de sus regiones, a través de inversiones en el rubro turismo, utilizando los fondos de la descentralización. Afortunadamente, la creación de estas unidades especializadas fue acompañada de fuertes y claros mecanismos de fiscalización y control que vigilan el adecuado uso de esos recursos, garantizando que estos solamente se utilicen para inversiones en turismo, y contra la presentación de una planificación estandarizada y transparente.
Sin duda, poner en marcha el Fondo de Promoción Turística Internacional fue otro hito importante, ya que ha permitido darle continuidad a nuestra presencia de marca-país en el exterior, pero de mayor impacto aún ha sido el hecho de que el Fondo ha tenido la suficiente apertura y ha logrado los consensos necesarios para unificar el mensaje que queremos comunicar acerca de nuestra identidad como país, reflejando íntegramente ese mensaje único y diferenciador de nuestro destino, de manera sólida y consistente en las campañas publicitarias en los múltiples canales de distribución existentes y en nuestra presencia en ferias y eventos internacionales.
Llegará 2023… Ya habrá tiempo de platicar en su momento acerca de si este anhelo se hizo realidad.
El autor es ciudadano