El título de este artículo no tiene que ver con la economía de ambos países, sino con el número de estudiantes extranjeros que acuden a universidades norteamericanas y canadienses.
Hasta el año 2015, Estados Unidos tenía altos registros de estudiantes extranjeros que ingresaban a sus universidades. A partir de 2016, el número de estudiantes tuvo un marcado descenso y durante 2017 continuó el descenso. En cambio, el número de estudiantes que ingresaron a las universidades canadienses era relativamente bajo en el año 2015 y se disparó en el año 2016; y continuó subiendo en el año 2017. O sea que el descenso en el número de estudiantes en universidades norteamericanas contrastó con un ascenso en el número de estudiantes que ingresaron a las universidades canadienses.
De acuerdo con entidades especializadas en estos temas, el descenso en Estados Unidos se debe a los altos costos de la educación universitaria y a las oportunidades de conseguir trabajo después de terminar los estudios. Sobre este último aspecto se espera que el periodo de dos años que se otorgaba en Estados Unidos a los estudiantes de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), para permanecer en suelo norteamericano y poder trabajar, se elimine. Por el contrario, en Canadá se incentiva la permanencia de los estudiantes cuando se gradúen y se les permite permanecer en Canadá trabajando. Al punto que la provincia de Nova Escocia lanzó un programa piloto denominado en inglés Study and Stay. Este programa piloto se espera que se extienda a otras provincias canadienses. Con base en este programa piloto los estudiantes que se gradúan en universidades canadienses pueden encontrar trabajo sin tener problemas legales o migratorios.
Llama la atención que la mayoría de estudiantes que acuden a universidades canadienses provienen de la China o India. América Latina registra cantidades mucho menores de estudiantes que van a Canadá y la mayoría de estos son de México o Brasil, que son los países latinoamericanos con mayor población.
¿Qué consecuencia práctica tiene todo lo anterior? Como quiera que se trata de cientos de miles de estudiantes, la consecuencia obvia y directa es si afectará o beneficiará a las universidades de los respectivos países. Como Canadá cuenta con una población mucho menor que Estados Unidos, seguramente que el aumento del número de estudiantes extranjeros representará un cambio más significativo que el descenso de estudiantes en las universidades norteamericanas.
A los panameños nos puede interesar lo anterior, porque definitivamente se abrió desde 2016 otra opción para estudiar carreras profesionales en inglés, en reputadas universidades, a un costo menor que Estados Unidos. También está la posibilidad de trabajar en Canadá y adquirir la experiencia que se obtiene trabajando en el exterior.
El autor es abogado
