Este año el tan conocido viernes negro de la economía, denominado en inglés Black Friday, será el 25 de noviembre, pero durante toda semana (del 21 al 27) habrá ofertas. Este viernes de ofertas se originó en Estados Unidos, específicamente en Filadelfia (1961). Desde entonces, se considera una gran oportunidad para todos los compradores, principalmente de aquellos países que siguen esta tradición, con el afán de apoyar el comercio.
En el caso panameño, será el quinto año en que se realizará el evento, de forma que tanto locales como extranjeros podrán adquirir mercancía a mejores precios. Principalmente, productos tecnológicos, electrodomésticos y ropa, que siempre son los más buscados.
El consumidor internacional encuentra en el mercado local una ventaja, porque aquí los precios son más bajos en comparación a los de sus países. Además, Panamá mantiene una baja tasa impositiva que hace más atractivas las compras. Aunque el panameño también se beneficia –en menor escala–, muchas veces duda de las promociones, porque observa descuentos similares en los meses previos y en fechas posteriores.
Este año, como parte de las promociones de las tiendas y los centros comerciales, la temporada de ofertas empezó desde el mes de agosto, como resultado de un bajón en la economía. Los compradores que fueron a los centros comerciales en estos meses se encontraron con descuentos significativos, de entre el 30% y el 80%.
El crecimiento de la economía disminuyó a 4.9% durante el primer semestre de 2016, una baja que se notó con la menor cantidad de turistas, una disminución en la actividad portuaria, en la Zona Libre de Colón, y el descenso de la actividad agropecuaria.
El año pasado, Panamá mantuvo una tasa de crecimiento que alcanzaba 6.1%, debido a la ejecución de obras públicas ya en periodo de culminación.
La actividad de hoteles y restaurantes –factor importante a considerar– ha disminuido en comparación con el año anterior, pasando del 3.6%, en 2015, al 1.8% en el primer semestre 2016, principalmente, cuando se observa que se mantiene la tasa de ocupación baja, alcanzando un 49%, producto de la sobreoferta hotelera y falta de promoción de la marca país en el extranjero.
De ahí la importancia de mantener de manera continua una promoción en el extranjero, principalmente en países con alto desempeño económico. Para ello es necesario incluir a nuestro cuerpo diplomático, de forma que ayude a divulgar las bondades de la economía nacional.
El sector comercial tiene una temporada de venta (positiva) de sus productos durante el mes de noviembre, diciembre y enero –que son fechas de alto consumo–, como resultado de festividades importantes, celebraciones laborales y compromisos familiares. En estos meses, el 35% de la actividad comercial depende de las ventas de fin de año, aunque se estima que este año dicho porcentaje será mayor, en consecuencia la expectativa de las ventas es alta.
Este año, en particular, la Autoridad de Turismo de Panamá ha jugado un rol importante para la atracción del mercado internacional, y se esperan turistas de destinos como Brasil, Colombia, Ecuador, Argentina, Perú y de Centroamérica, economías que, sin embargo, no tuvieron un buen cierre de año 2015. Debemos considerar estos aspectos y ampliar las promociones internacionales para que les lleguen a potenciales visitantes, provenientes de República Dominicana, El Salvador y Perú, que según las proyecciones económicas cerrarán un buen año 2016.
Un factor que juega en contra es que gran parte de los panameños ven y sienten alzas considerables en otros rubros, como es el caso de las matrículas escolares y los alimentos. Hay que recordar que los consumidores panameños también se preparan para comprar regalos del Día de la Madre y regalos de Navidad, factores que inciden en la compra del “viernes negro”.
Coincidimos con la Asociación Panameña de Centros Comerciales, en que septiembre puede ser una buena fecha para reubicar nuestro “viernes negro”, que deber ir de la mano con la promoción del país como destino de compras. También –no lo podemos olvidar–, para mejorar los niveles de competitividad y globalización debemos mantener siempre una buena reputación, como país, para atraer al visitante extranjero, principalmente, en fechas como estas.

