Cuántas veces he escuchado a la gente decir, en estas y en otras elecciones: “a mí me gusta Jaimito, pero como no va a ganar, votaré por Susanita”, como si se tratara de una apuesta a ganador. Da la impresión que las personas no se dan cuenta de la importancia que tiene votar por alguien que vaya a trabajar por el bienestar de la población. Desconocen el poder que tienen en sus manos, el poder de votar por quien verdaderamente sea capaz de generar un cambio positivo en la sociedad.
En la mayoría de los casos, las personas se ven influenciadas por lo que ven en redes sociales, por lo que oyen en la calle, por lo que dicen algunas encuestas (y ojo, que algunas son de dudosa procedencia) o simplemente, por quienes van a votar sus allegados. No es extraño encontrarse con gente diciendo cosas como “es que ya le toca a tal partido” o el tan sonado “robó, pero hizo”. Sin embargo, no se dan cuenta que esto los lleva a cometer un error que les va a costar cinco años de atraso, miseria, inflación y corrupción.
Si la mayoría apoyara y votara por ese candidato que cree que puede llevar al país por un buen rumbo, en vez de votar por aquel que supuestamente va a ganar, es probable que se llevaría la sorpresa de que su candidato realmente gane. Así, no se estarían traicionando a sí mismos y podrían finalmente romper con ese ciclo que les ha impedido alcanzar ese merecido desarrollo económico (porque crecimiento económico ya tenemos, pero no es lo mismo).
Pero, ¿por qué no apoyar a quien queremos y desperdiciar de esta manera el voto? Debe existir una razón para que las personas voten por quien no quieren solo para que otro “peor” no gane y creo saber cuál es: la necesidad de una segunda vuelta. Al solo tener una oportunidad para elegir un candidato, preferimos votar por uno que no nos convence y que supuestamente es favorito para que “Juancito” no logre ganar. Algunos le llaman el “voto útil”, aunque en mi concepto, votar así es demasiado inútil. Considero que si la ley permitiese que hubiese una segunda vuelta con los dos candidatos más votados de la primera vuelta, la gente votaría por quien realmente cree. Además, no tendríamos presidentes elegidos con la aprobación del 33% de los votantes, estando el otro 67% en contra de esta decisión.
Pensar en eso en este momento sería soñar despierto. Entonces, nos toca trabajar con las herramientas que tenemos y eso es votar en una sola vuelta y por alguno de los siete candidatos que se postulan. Por tal motivo, este 5 de mayo, no votes por el que creas que va a ganar. Vota a conciencia por el que mejor propuestas te ofrezca, por el que consideres que tiene la capacidad de sacar el país adelante y quizás así, estarás votando por el verdadero ganador, el que Panamá necesita.
El autor es licenciado en Relaciones Internacionales
