Durante esta semana ocurrieron en nuestro país dos hechos importantes (uno negativo y otro positivo) que vale la pena comentar, e insistir en una idea que ayudaría a resolver ambos.
Comencemos con el negativo, que fue el intento de zarpazo a los fondos de nuestro Canal por el diputado Barría y sus compañeros en la Comisión de Presupuesto. Este intento violaba la Constitución de la República, consensuada por toda la sociedad ampliamente representada por todos los grupos de toda la geografía del país, en la que blindamos al ya nuestro Canal de la politiquería corrupta tan habitual en nuestra Asamblea. Por suerte la sociedad les cayó en pelonera cerrada, logrando que los proponentes de este acto ilícito lo retiraran de forma rápida y veloz. Sin embargo, este solo será el primero de los intentos de zarpazo referentes a los fondos de nuestro Canal; vendrán otros, muchos otros. Esto hay que resolverlo de una vez por todas. (Por favor sigan leyendo).
El hecho positivo fue la segunda premiación de la Fundación por la Excelencia Educativa, iniciativa presidida por quien se ha convertido en “Mr. Educación Panamá”, el Dr. de MIT Julio Escobar, con su equipo y sus cientos de voluntarios. Produce una gran emoción ver cómo se ha logrado motivar a tantas escuelas públicas –incluso de las áreas más remotas– a querer superarse y convertirse en agentes de cambio de nuestra sociedad. ¡Aplausos cerrados a todos los de la fundación, sus patrocinadores, a los directores de escuelas, maestros, estudiantes y padres de familia!
El concurso también evalúa y logra indicarnos que nuestros mejores estudiantes y colegios están mejorando su evaluación, aunque aún están en la mitad de la medida de los sistemas educativos competidores de otros países. Conclusión clarísima: así como lo logramos con nuestro Canal panameño, ¡tenemos que obsesionarnos todos con la educación! No hay tema más importante que este…¿qué hacer? Tenemos –sin temor– que dedicarnos a cambiar el modelo de gestión (hoy centralizado en el Ministerio de Educación). Entre todos tenemos que crear otro modelo, despolitizado, con constantes evaluaciones y medidas (¡lo que no se mide, no se logra!), que brinde educación universal a maestros y profesores, y que forme directores de escuelas (que es otra cosa). En fin, ¡que nos permita dar un salto al primer mundo en educación!
Reitero mi propuesta, que resolvería tanto el problema de intentos de zarpazos a las finanzas de nuestro Canal, y que lograría una educación de excelencia. La propuesta es que el 100% de las utilidades del Canal sea para educación, destinada a la nueva entidad rectora de la educación que crearemos. De esta forma:
1) Evitaríamos la tentación de más zarpazos politiqueros a los fondos de nuestro Canal, porque ya el 100% estaría asignado al tema más importante del país.
2) Los beneficios del Canal llegarían a todos y cada uno de los panameños, sean de la ciudad o de Chupampa, logrando que todos los panameños (los accionistas) sientan directamente los beneficios producidos por nuestro Canal.
3) La negociación del Canal con sus usuarios, sindicatos, etcétera, sería más racional y sencilla, debido a que sus utilidades serían para un objetivo superior.
4) Lograríamos que los dineros de la educación se despolitizaran, ya que no dependerían de la generosidad de los gobiernos.
5) Lograríamos que el nuevo ente rector de la educación se desburocratice, se descentralice, fuera evaluado y medido siempre, y sería dirigido por una Junta Rectora de la Educación Nacional con un ministro de Educación (igual que el del Canal) cuya única función sea presidir el consejo rector y ser el contacto coordinador con el gabinete.
En cuanto a cifras, el Canal hoy produce utilidades por $1,690 millones y el Gobierno invierte en educación aproximadamente $1,400 millones. Al pasar las utilidades del Canal directamente al ente rector de la educación, al gobierno de turno se le liberan los $1,400 millones que hoy dedica a educación para utilizarlos en otras inversiones sociales, así es que no hay afectación.
La mesa está servida para discutir esta y otras propuestas por la iniciativa que el gobierno del presidente Varela deja abierta con el programa-compromiso por la educación a cargo del PNUD. ¡Manos a la obra!
El autor es fundador del diario ‘La Prensa’